El Fondo Monetario Internacional se encuentra en conversaciones con el gobierno de Venezuela para evaluar la instalación de una oficina local destinada a coordinar la cooperación técnica y el desarrollo de capacidades. Julie Kozack, portavoz del organismo multilateral, confirmó que los detalles operativos y el calendario de esta iniciativa aún están bajo discusión.

Claves

  • —El FMI y las autoridades venezolanas negocian la apertura de una oficina en el país.
  • —La cooperación se centra en estadísticas macroeconómicas y operaciones cambiarias, sin solicitudes de financiamiento.
  • —Los contactos se retomaron tras un encuentro bilateral en la Asamblea General de la ONU.

Áreas prioritarias de cooperación técnica

FMI evalúa abrir una oficina de asistencia técnica en Venezuela

Durante una rueda de prensa celebrada en Washington, la institución detalló que el propósito actual de la relación bilateral se concentra en identificar áreas clave para el asesoramiento técnico. Entre los sectores prioritarios figuran las estadísticas macroeconómicas, las operaciones monetarias, las operaciones cambiarias, las operaciones de tesorería y la administración tributaria.

Este acercamiento ocurre tras una serie de visitas institucionales, incluyendo la presencia de un equipo técnico en Caracas entre finales de agosto y comienzos de septiembre, así como las gestiones lideradas por Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental. La directora del FMI, Kristalina Georgieva, sostuvo previamente un encuentro en Nueva York con la funcionaria Delcy Rodríguez en el marco de la Asamblea General de la ONU.

Sin solicitudes de financiamiento formal

A pesar del restablecimiento de los canales de diálogo, el organismo confirmó que Caracas no ha presentado ninguna solicitud para acceder a programas de fondos o financiamiento monetario. La institución reiteró que cualquier asignación de recursos crediticios se realiza de manera exclusiva a petición formal de las autoridades nacionales.

Los contactos entre ambas partes se reactivaron en abril, tras un periodo de suspensión que se extendió por siete años, permitiendo retomar gradualmente los canales de comunicación institucional y el suministro de datos económicos.