Las exportaciones petroleras de Venezuela registraron un descenso durante el mes de septiembre, promediando 1,08 millones de barriles diarios, una cifra inferior a los 1,19 millones reportados en agosto. Esta caída de casi 9% estuvo marcada por una compleja dinámica comercial, donde el encarecimiento de los fletes marítimos y las exigencias de descuentos por parte de compradores internacionales alteraron la programación de los cargamentos.

Presión comercial y cambios en los destinos

Grandes comercializadoras, entre las que destacaron Vitol y Trafigura, intensificaron sus presiones sobre PDVSA para conseguir rebajas en el precio del crudo. El objetivo de estas firmas es compensar el impacto que las altas tarifas de transporte tienen sobre sus márgenes de ganancia. Esta disputa comercial provocó retrasos en la carga y obligó a modificar los itinerarios de varios buques tanqueros en puertos venezolanos.

A pesar de la tendencia a la baja en el volumen global, los envíos hacia Estados Unidos experimentaron un incremento, alcanzando los 629.000 barriles diarios frente a los 553.000 de agosto. Por el contrario, otros mercados clave mostraron una contracción significativa: los despachos hacia India bajaron a 253.000 barriles diarios, mientras que las exportaciones hacia Europa sufrieron una caída pronunciada, pasando de 260.000 a cerca de 86.000 barriles diarios.

Desempeño de derivados y perspectivas

En el ámbito de los productos refinados, el panorama fue distinto. Venezuela logró incrementar sus exportaciones de derivados petroleros y productos petroquímicos, alcanzando las 204.000 toneladas métricas en septiembre, superando las 190.000 toneladas registradas el mes anterior, impulsado principalmente por la demanda de metanol y amoníaco.

Por su parte, Chevron mantuvo una actividad estable con el envío de 283.000 barriles diarios, consolidando su posición como el principal socio estadounidense en las empresas mixtas operadas en el país.