El nuevo esquema arancelario de Estados Unidos mantiene sin cambios los envíos argentinos más importantes, aunque algunos rubros perderían terreno frente a competidores favorecidos.
El nuevo esquema arancelario aplicado por Estados Unidos tendrá un efecto limitado sobre las principales exportaciones de Argentina, aunque algunos sectores podrían quedar en desventaja frente a países que recibieron un trato más favorable.
Las exportaciones de mayor peso, fuera del recargo
El gobierno estadounidense dejó sin efecto el régimen transitorio de aranceles globales del 10% que estuvo vigente durante 150 días y lo reemplazó por un sistema que conserva ese recargo para Argentina, mientras que otros países enfrentarán una tarifa del 12,5%.
Pese a ese cambio, buena parte de los productos más importantes que Argentina vende al mercado estadounidense quedó excluida del nuevo gravamen. Jorge Berciano, director de la consultora Unexar, sostuvo que las exportaciones de mayor peso no estarán alcanzadas por el arancel adicional y explicó que la diferencia clave es que la medida no se aplica de forma general a todas las mercaderías.
“Quedan exceptuadas aquellas que EE.UU. estima estratégicas, críticas y/o que no las produce en la cantidad – calidad necesarias”, señaló. También indicó que, al revisar el “top ten” de las exportaciones argentinas del primer semestre de 2026, que representan el 77,2% del total, ninguna de esas mercaderías quedó alcanzada por el 10%, entre ellas petróleo, piedras y metales preciosos, y carne bovina.
Impacto desigual entre sectores
Berciano atribuyó la exclusión tanto al interés estratégico de Estados Unidos como al acuerdo bilateral firmado este año entre ambos países. Según dijo, el Tratado sobre Comercio e Inversiones firmado el 5 de febrero de 2026 en Washington fue clave para que la administración estadounidense respetara las exenciones otorgadas a Argentina.
De acuerdo con su evaluación, el efecto sobre las exportaciones argentinas podría incluso resultar favorable, ya que los productos de terceros países que no quedaron exceptuados por los aranceles del 10% o 12,5% se encarecerán para los importadores estadounidenses.
Natacha Izquierdo, directora de Operaciones de Abeceb, coincidió en que los principales complejos exportadores quedaron al margen del nuevo esquema, pero advirtió que Argentina podría perder competitividad en algunos rubros. A su juicio, el 10% adicional recae sobre una lista acotada de productos, mientras que permanecen fuera de la medida la carne, el petróleo, el oro y el litio, además de sectores como el aluminio, la madera y los productos farmacéuticos, que ya tenían un tratamiento diferencial.
Riesgos para economías regionales
La economista advirtió, no obstante, que el nuevo escenario deja a Argentina en una posición menos favorable frente a competidores como la Unión Europea, porque allí el tope arancelario quedó fijado en 10%, mientras que para Argentina ese porcentaje se suma al arancel que ya tenía como Nación Más Favorecida.
Según Izquierdo, el mayor impacto no se sentirá en los grandes complejos exportadores, sino en algunas economías regionales e industrias que compiten directamente con países beneficiados por un menor nivel de protección. Mencionó como posibles afectados a los vinos, la pesca, las golosinas y ciertos sectores industriales.
La especialista agregó que esos rubros podrían perder espacio frente a exportadores europeos o de otros países con mejores condiciones arancelarias. Puso como ejemplo a los vinos y la pesca frente a la Unión Europea, y a las golosinas, como los chocolates, frente a Suiza. También afirmó que Brasil queda en una situación peor que Argentina, porque al aumento anunciado la semana pasada se suma ahora este 10% adicional.
En noviembre del año pasado, ambos gobiernos anunciaron un acuerdo para profundizar la cooperación bilateral en materia de comercio e inversión. El entendimiento busca impulsar el crecimiento a largo plazo, ampliar oportunidades y crear un entorno basado en normas para el comercio y la innovación, aunque no detalló qué productos específicos tendrían rebajas o eliminaciones arancelarias.
En ese marco, Argentina se comprometió a otorgar acceso preferencial a bienes estadounidenses como ciertos medicamentos, productos químicos, maquinaria, tecnologías de la información, dispositivos médicos, vehículos automotores y una amplia gama de productos agrícolas. Estados Unidos, por su parte, anunció la eliminación de aranceles recíprocos sobre ciertos recursos naturales no disponibles y artículos no patentados usados en aplicaciones farmacéuticas.
Además, Argentina eliminó barreras no arancelarias que restringían el acceso a su mercado, incluidas licencias de importación, y también se comprometió a no exigir formalidades consulares para exportaciones estadounidenses.