El dólar en Colombia rompió a la baja la barrera de los COP$3.200 por primera vez en siete años, luego de abrir la jornada de este viernes 24 de julio en COP$3.195 y tocar un mínimo intradía de COP$3.186. Al cierre, la divisa se ubicó en COP$3.220.
Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 910,13 Bs y la tasa oficial del BCV en 742,23 Bs, según Precio Dólar Paralelo.
Un nivel que no se veía en la cotización intradía
De acuerdo con el comportamiento registrado durante la jornada, desde principios de 2020 el dólar no alcanzaba esos niveles mínimos dentro del día, aunque sí había cerrado en cotizaciones similares a las observadas en 2019. La caída refuerza una tendencia bajista que ha venido marcando al billete verde en el mercado colombiano.
Analistas citados por Bloomberg Línea atribuyen el movimiento a las señales de una economía ortodoxa que, según plantean, ha enviado el gobierno del presidente electo, Abelardo de la Espriella, cuya juramentación está prevista para el próximo 7 de agosto. Ese escenario ha alimentado expectativas de cambios en el frente fiscal y financiero.
Factores detrás de la revaluación
Francisco Chaves, gerente de investigación de mercados del Banco de Bogotá, señaló que el peso colombiano se ha revaluado con fuerza hasta ubicarse en niveles de COP$3.200 y COP$3.100 por dólar, lo que lo convierte en la moneda más apreciada del año. Según explicó, ese comportamiento responde al cambio de gobierno, a la expectativa de una mejora fiscal y a una mayor inversión, en especial extranjera, reflejada en la alta demanda de títulos de deuda pública por parte de grandes fondos internacionales.
Chaves también indicó que la política monetaria contractiva y las tasas de interés elevadas continúan atrayendo capital hacia el país. A su juicio, la tendencia podría mantenerse si se consolidan las reformas y la estabilidad política, aunque advirtió que no se descartan correcciones temporales en el corto plazo.
El retroceso del dólar, además de su efecto sobre el mercado cambiario, deja en evidencia la sensibilidad de la divisa a las expectativas sobre el rumbo económico y político de Colombia. En ese contexto, los próximos movimientos del tipo de cambio estarán marcados por la evolución de esas señales y por la respuesta de los inversionistas.