Con un par de clics se puede comprar un producto que aparece en un video, reservar un hotel o realizar tours virtuales por los restaurantes o las tiendas de una ciudad.
Antes de que TikTok -la aplicación que Trump quiere vetar en EE UU- fuera un fenómeno mundial, en China ya arrasaba con su nombre original, Douyin, con más de 500 millones de usuarios, mucho de ellos mayores de 24 años, a diferencia del resto del Planeta, donde engancha sobre todo a los adolescentes. Como TikTok, Douyin permite crear y subir videos cortos de 15 segundos agregándoles música y un sinfín de detalles pero, a diferencia de su versión internacional, está mucho más avanzada en la integración del comercio electrónico. Con un par de clics se puede comprar un producto que aparece en un video, reservar un hotel o realizar tours virtuales por los restaurantes o las tiendas de una ciudad. Algunos ‘influencers’ de la aplicación más descargada del mundo pueden facturar hasta 20.000 dólares diarios en grandes días de compras electrónicas, según expertos de las redes sociales chinas. Douyin, que dispone también de microblogs, prevé incorporar en breve la «búsqueda en video», con la que un usuario podrá encontrar más videos de una persona determinada introduciendo su cara o comprar virtualmente ropas u objetos que aparecen en la imagen. Al igual que sucede con TikTok, la Inteligencia Artificial (IA) y la base de datos de los clientes permiten refinar sus algoritmos y ofrecer sin cesar vídeos cada vez más ajustados a las preferencias del usuario. Y como su versión internacional, Douyin está pensada más para divertirse y perder el tiempo, que para proclamas políticas, aunque la censura china se encarga de vetar algunos contenidos y ha tenido algún encontronazo con ByteDance, su empresa matriz, por publicaciones «inapropiadas». Si uno busca en la aplicación «protestas de Hong Kong», por ejemplo, no encontrará ningún video de las manifestaciones en la ciudad, tan solo publicaciones de medios oficiales o imágenes de los partidarios de Pekín, si bien es cierto que Douyin tiene pocos usuarios en la metrópoli meridional china.
«Douyin es diversión, no política» En Douyin hay de todo, desde recetas de cocina -una de sus categorías más populares-, clases de idiomas, bailes, bodas o fotos familiares, hasta gente haciendo en video las cosas más anodinas que uno pueda imaginar. Al principio solo la usaban también los más jóvenes, pero se ha ido extendiendo a la población en general. Según ByteDance, un 40 por ciento de sus usuarios tienen entre 25 y 30 años y muchos superan los cuarenta. Yuan Ming, un creativo publicitario de 37 años, firmó un contrato con Douyin hace un año por el que produce una media de cuatro o cinco videos comerciales al mes para subir a la aplicación. Su productora cobra 70.000 yuanes (8.560 euros) por cada video a la empresa anunciante y Douyin recibe el 40 por ciento de los ingresos.
Con todo, su compañía está en números rojos, pero él lo ve como una inversión a largo plazo ya que el apoyo de la aplicación le permite tener más seguidores, también para los videos creativos que publica. «Gastamos 400.000 yuanes (50.000 euros) al mes en los salarios de los empleados y los alquileres. No hay beneficios todavía, pero esperamos tenerlos en un futuro no muy lejano», explica a Efe mientras rueda con su productora un anuncio en el distrito del arte de Pekín. Respecto a la prevista prohibición de TikTok en EE UU si la compañía no se vende a una empresa de ese país, Yuan dice que no puede entender «el extraño pensamiento de (presidente estadounidense, Donald) Trump». «No es una buena cosa la prohibición. TikTok y Douyin son diversión, no son políticos. En Douyin puedes ver a muchas personalidades diferentes, y ninguna está relacionada con la política. A la gente le gusta porque es corto y divertido», asegura.
«Todas las aplicaciones recolectan datos de los usuarios» Tampoco uno de los actores del anuncio, Zhu Tiexiong, con 4 millones de seguidores en la plataforma china, está de acuerdo con el veto estadounidense, que considera «una lástima». «Todas las aplicaciones recolectan datos sobre las preferencias de sus usuarios. Todo el mundo hace lo mismo. No hay problema con ello», explica este diseñador de 25 años, que se está reconvirtiendo en actor profesional haciendo videos para la aplicación. Zhu cree que Douyin es «muy interesante» y destaca que al principio era solo para adolescentes pero que, desde hace unos años, «se está volviendo muy popular para todo el mundo, es muy diversa».