Observaciones del telescopio espacial James Webb, el observatorio ALMA y el Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA apuntan a que el cometa interestelar 3I/Atlas se habría originado en un sistema planetario antiguo, muy frío y con una composición química particular, hace entre 10.000 y 12.000 millones de años.
Un visitante interestelar bajo estudio
3I/Atlas fue descubierto en julio de 2025 y, desde entonces, ha concentrado la atención de astrónomos. En diciembre pasado realizó su mayor acercamiento a la Tierra, antes de seguir su recorrido, aún desconocido, más allá del sistema solar.
Cuando el objeto comenzó a alejarse del Sol en noviembre, los especialistas aprovecharon para analizar su composición química y así obtener pistas sobre el ambiente en el que se formó. El estudio de las proporciones de isótopos permite reconstruir condiciones físicas y químicas del lugar de origen de un cometa.
Pistas en el agua y el carbono
Las relaciones entre isótopos de hidrógeno ofrecen información sobre la temperatura y la radiación del entorno donde nació 3I/Atlas, mientras que los isótopos de carbono ayudan a ubicar la nube de gas interestelar de procedencia del objeto.