Más de 20 toneladas de insumos humanitarios se reunieron en el macrocentro de acopio del Colegio Integral El Ávila, ubicado en el noreste de Caracas, entre el lunes 29 y el martes 30 de junio.
A ese volumen se suma el trabajo del comedor humanitario instalado en el plantel, que ha despachado más de 1000 comidas preparadas al día.
Ayuda para 19 comunidades y centros asistenciales
Los recursos fueron destinados a paliar la crisis tras los terremotos que sacudieron a la capital y La Guaira el pasado 24 de junio. La ayuda se distribuyó directamente en 19 comunidades vulnerables, ancianatos, refugios, brigadas de rescatistas y centros de la red hospitalaria pública, como el Hospital Pérez de León y el J. M. de los Ríos.

Tras la entrega inicial de 2735 almuerzos en esas primeras 48 horas, la cocina mantuvo el ritmo: el jueves 2 de julio se repartieron 1471 comidas; el viernes 3 de julio hubo un pico con 1697 platos listos para el consumo en 16 instituciones, y este lunes 6 de julio se retomó la jornada con 994 comidas suministradas a 15 instituciones.
Claves
- —Más de 20 toneladas de insumos humanitarios se reunieron en 48 horas.
- —El comedor humanitario despacha más de 1000 comidas preparadas al día.
- —La ayuda llegó a 19 comunidades vulnerables, ancianatos, refugios y centros hospitalarios.
Una red de voluntarios y aliados mantuvo la operación

La operación avanza diariamente bajo un esquema de beneficio compartido entre el Colegio Integral El Ávila y la organización sin fines de lucro Rotary Club Caracas. Rotary canaliza suministros nacionales e internacionales, la fundación del plantel facilita los espacios físicos y la comunidad escolar aporta el voluntariado, integrado por alumnos, exalumnos, profesores y representantes.
Valia Mujica, una de las responsables del área de donaciones, explicó que la operatividad interna se dividió en farmacia interna, sector de víveres, área de higiene, sección de ropa y cocina comunitaria.
“Quienes cocinan son las mamás, no contratamos a un personal. Ahí te das cuenta de su compromiso. Ellas vienen todos los días con sus cuchillos y tablas a preparar las comidas… Generamos normalmente entre 450 y 500 almuerzos diarios”, detalló Mujica.
También indicó que se distribuye una gran cantidad de desayunos al día.

Del primer vehículo al macrocentro de acopio
La iniciativa civil comenzó pocas horas después del sismo, cuando Robiro Terán, miembro de la red rotaria, convocó a su círculo cercano para recolectar insumos en un vehículo particular. Con la magnitud de la tragedia y la respuesta ciudadana, el espacio original, en una vivienda familiar, quedó superado.
Luego se pasó de un vehículo particular a camiones de carga de formato 350 y a cargamentos masivos procedentes de distintos puntos del territorio nacional. Ante el colapso del espacio físico, se gestionó la apertura formal de las instalaciones del Colegio Integral El Ávila, con autorización del director Carlos Cedeño.
Valia Mujica confirmó que las labores se mantendrán de forma indefinida en las instalaciones del plantel. “Nosotros por ahora vamos a continuar. Además, esto va para largo. Los primeros días todo era urgente, pero ya se comienza a planificar las cosas, con más pausa y más pensadas”, dijo.
El macrocentro de acopio se proyecta como un modelo de resiliencia en la Caracas posterior al terremoto y refleja el trabajo conjunto entre el sector educativo privado, el voluntariado vecinal y organizaciones internacionales con trayectoria en el país.
