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SpaceX se apoya en la reutilización y Starlink para justificar su salto bursátil

SpaceX salió a Bolsa con una oferta pública de venta (OPV) de 75.000 millones de dólares, equivalente a una valoración de 1,75 billones de dólares. La…

SpaceX salió a Bolsa con una oferta pública de venta (OPV) de 75.000 millones de dólares, equivalente a una valoración de 1,75 billones de dólares. La cifra la sitúa en la parte más alta de la historia bursátil y, para analistas financieros de Wolfe Research, el precio objetivo de sus acciones debería ser de 175 dólares y seguir al alza.

El fuerte interés por la compañía de Elon Musk se explica, según varios analistas, por dos factores clave: la reutilización de sus cohetes y el avance de Starlink como negocio capaz de mejorar sus márgenes.

La ventaja de reutilizar cohetes

SpaceX se ha convertido en referencia por su apuesta por la reutilización. Su vehículo reutilizable más conocido ha sido el Falcon 9, aunque con una limitación importante: solo recupera la primera etapa. La segunda se pierde en cada lanzamiento y debe fabricarse de nuevo, lo que obliga a asumir más costes.

Ese problema, de acuerdo con este planteamiento, se corrige con Starship, diseñada para que sus dos etapas sean reutilizables. En el vuelo número 11, en 2025, la compañía consiguió recuperar toda la nave por primera vez.

Desde el punto de vista económico, esta característica supone una ventaja notable. Según datos citados por Investing, un lanzamiento de Falcon 9 para más de 100 toneladas de carga útil puede costar unos 14 millones de dólares, mientras que un vuelo equivalente con Starship se situaría entre 3 y 5 millones de dólares.

Starlink y el cambio en la rentabilidad

Starlink aparece como la otra pieza central de la ecuación. Para los analistas, en 2024 la compañía logró por primera vez que el resultado de su EBITDA menos capex fuera positivo. El EBITDA recoge el beneficio operativo sin incluir inversiones, mientras que el capex representa el dinero destinado a inversión.

Cuando esa resta pasa a terreno positivo, el negocio empieza a generar retorno económico. Ese punto, además, se habría alcanzado antes de entrar en la gran fase de crecimiento asociada al aumento de suscriptores, lo que refuerza la lectura favorable sobre su evolución.

Las estimaciones apuntan a que, para 2030, Starlink podría alcanzar los 90.000 millones de dólares de EBITDA.

Dudas sobre la valoración

Pese al entusiasmo inicial, no todos los analistas comparten la misma visión sobre el precio de SpaceX. La OPV arrancó con una cotización de 135 dólares por acción, pero otros grupos de investigación financiera, como Morningstar, consideran que no debería superar los 63 dólares.

El argumento es que, aunque Starlink sí genera beneficios y la reutilización puede elevar todavía más el margen, SpaceX sigue siendo una compañía que pierde mucho dinero. Con un precio de 135 dólares por acción, la firma quedaría valorada en 92 veces las ventas de sus últimos 12 meses, una ratio muy superior a la de otras grandes empresas.

Como referencia, con las acciones de Apple la compañía se valora en unas 11 veces sus ganancias anuales. La distancia entre ambos múltiplos refleja la magnitud de la apuesta que rodea a SpaceX en su debut bursátil.

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