La energía undimotriz, basada en el movimiento de las olas, acaba de dar uno de sus pasos más serios hacia la producción comercial. Un prototipo de CorPower Ocean, instalado desde 2023 frente a Aguçadoura, en el norte de Portugal, recibió una certificación de Det Norske Veritas tras superar pruebas de resistencia y seguridad.

Un prototipo probado frente a la costa portuguesa

El convertidor C4 mide nueve metros de diámetro, 18 metros de altura y unas 100 toneladas de masa. Está a cuatro kilómetros de la costa, a 45 metros de profundidad, y fue evaluado por su desarrollo conceptual, ingeniería de detalle, análisis de resistencia y fatiga estructural, fabricación, montaje, pruebas en seco e instalación.

La validación también tomó en cuenta su desempeño en tormentas con olas de hasta 18,5 metros. En la práctica, eso significa que la tecnología cumple con requisitos de resistencia, fiabilidad y seguridad, un paso que hasta ahora había sido difícil de alcanzar en este sector.

La energía de las olas sigue siendo una promesa de larga data. A diferencia de la solar o la eólica, ha permanecido por décadas en fase experimental, con antecedentes como la de Mutriku, que sigue siendo una referencia, pero con alcance limitado.

Dos parques comerciales en la mira

CorPower Ocean ya prepara sus dos primeros parques comerciales, en Portugal y Escocia, con la meta de que entren en operación entre 2027 y 2029. La compañía sueca busca que esta fuente se sume a la eólica y la solar como una tercera gran base renovable.

El siguiente paso será pasar del prototipo a la fabricación en serie, algo todavía pendiente. La empresa también tiene en espera su modelo C5, que aún debe ser certificado.

El sector arrastra además una dificultad estructural: el mar es un entorno imprevisible y duro para diseñar y mantener equipos. Desde que los primeros prototipos se patentaran en 1981, países como Japón, España e Italia han intentado avanzar sin que la tecnología dé todavía el salto definitivo.

El gran interrogante sigue siendo si esta certificación bastará para atraer inversión y convertir una promesa de décadas en una industria capaz de competir en el sistema eléctrico.