OpenAI presentó la semana pasada su primer equipo de hardware: Micro, un pequeño teclado diseñado para conectarse con ChatGPT y creado junto con el diseñador Work Louder. El dispositivo apunta a usuarios intensivos de IA, aunque para muchos otros puede resultar confuso.

Seis teclas para agentes y comandos

Micro integra seis teclas superiores para “agentes”, que pueden personalizarse para tareas específicas dentro de ChatGPT o de Codex, la herramienta de programación asistida de la compañía. Debajo incluye seis teclas de comando y permite enlazarse con la computadora por Bluetooth o por cable USB.

Una de sus funciones más prácticas es el dictado por voz: basta con mantener presionado el botón correspondiente, decir la solicitud y luego pulsar “enviar” para remitirla al sistema.

La configuración se hace dentro de ChatGPT, donde una pestaña de Micro permite ajustar desde el brillo de las luces hasta los comandos y proyectos asignados a cada tecla.

Reacciones divididas y un precio difícil de justificar

La recepción entre programadores no ha sido entusiasta. En Reddit, varios usuarios lo calificaron como una broma y dudaron de que sea un producto serio. Una reseña de Aftermath fue todavía más dura y cuestionó que el precio de US$230 se justifique frente a alternativas más baratas.

Quien probó el teclado reconoció que, después de aprender a programarlo, la experiencia puede ser entretenida y útil para alternar entre sesiones distintas de ChatGPT. Pero el aprendizaje inicial sigue siendo una barrera, sobre todo para quienes no usan la IA con frecuencia.

El propio diseño también llama la atención: el empaque es blanco, limpio y sobrio, al punto de recordar a productos de Apple, según la impresión recogida durante la prueba del dispositivo. En un video comentado por quien hizo la reseña, esa semejanza también fue señalada en esta referencia en YouTube.

Al final, la utilidad del dispositivo depende de cuánto use cada persona ChatGPT. Para usuarios avanzados de esa plataforma, Micro puede tener sentido; para el resto, la propuesta sigue siendo más curiosa que imprescindible.