El gigante tecnológico Meta ha comenzado a ganar terreno en Wall Street tras el estreno de Muse, su nueva aplicación de inteligencia artificial orientada a realizar tareas automatizadas en nombre de los usuarios. Los primeros datos aportados por la firma de inteligencia de mercado Sensor Tower indican que la herramienta acumula más de 83.000 descargas en dispositivos iOS dentro del mercado estadounidense, único territorio donde se encuentra disponible por el momento.

Este volumen de instalaciones ha permitido que el asistente se ubique en la segunda posición de la tienda oficial de aplicaciones en el mercado norteamericano, aunque su arranque se sitúa por debajo de lanzamientos anteriores de la compañía como la aplicación Threads o el propio Meta AI, que registraron cifras considerablemente mayores durante sus primeras jornadas en el mercado.

El pulso en el mercado de agentes conversacionales

El sector de los asistentes inteligentes orientados al consumidor final cuenta con diversos competidores de peso, como Gemini Spark de Google o Claude Cowork de Anthropic. Sin embargo, el principal rival de Muse en la actualidad es Instinct, una startup del sector que permite que los agentes de distintos usuarios interactúen entre sí para coordinar planes o compartir ubicación mediante herramientas integradas de localización, tras haber conseguido una valoración de mercado multimillonaria.

Desafíos de privacidad y antecedentes regulatorios

El ritmo de adopción de la herramienta también se da en un contexto marcado por cuestionamientos regulatorios hacia la empresa matriz. A lo largo de los años, la corporación ha enfrentado múltiples controversias relacionadas con la protección de datos, incluyendo sonados escandalos de información privada y sanciones impuestas por autoridades de comercio debido a incumplimientos en materia de privacidad y acuerdos financieros millonarios por violaciones normativas previas.