Microsoft subirá el precio de sus consolas Xbox en todo el mundo desde el 1 de agosto de 2026. El ajuste alcanzará a Estados Unidos, Europa y España.
La compañía lo confirmó en su aviso oficial y, al mismo tiempo, dejará de vender la Xbox Series X Galaxy Black Special Edition de 2 TB.
Claves
- —El ajuste entrará en vigor el 1 de agosto de 2026 y tendrá alcance mundial.
- —Los modelos de 512 GB subirán 100 dólares y los de 1 TB, 150 dólares.
- —Microsoft dejará de vender la Xbox Series X Galaxy Black Special Edition de 2 TB.
Subidas de 100 y 150 dólares para los modelos de 512 GB y 1 TB
En Estados Unidos, la Xbox Series S de 512 GB pasará de 399,99 a 499,99 dólares; la Xbox Series S de 1 TB, de 449,99 a 599,99 dólares; la Xbox Series X Digital de 1 TB, de 599,99 a 749,99 dólares; y la Xbox Series X de 1 TB, de 649,99 a 799,99 dólares.

«Esperábamos que no fuera necesario»
Microsoft
Microsoft atribuye el aumento al encarecimiento de la memoria y el almacenamiento, que —según su versión— se han encarecido más de 2,5 veces y podrían volver a duplicarse para otoño de 2027.
La presión de costes no solo afecta a las consolas. The Wall Street Journal ha descrito el despliegue masivo de centros de datos como un nuevo motor de presión inflacionaria, mientras TrendForce también ha señalado que la demanda vinculada a la IA está absorbiendo capacidad de memoria y almacenamiento.
Europa sigue sin una nueva tabla oficial en euros para agosto
En Europa todavía no hay una nueva tabla oficial en euros para agosto, aunque Microsoft confirmó que el ajuste será mundial. Los precios vigentes desde mayo de 2025 en la región son 349,99 euros para la Xbox Series S 512 GB, 399,99 euros para la Xbox Series S 1 TB, 549,99 euros para la Xbox Series X Digital 1 TB, 599,99 euros para la Xbox Series X 1 TB y 699,99 euros para la Xbox Series X 2 TB Galaxy Black Special Edition, aunque este modelo desaparecerá del catálogo.
La empresa enmarca el movimiento dentro de una crisis de componentes que afecta a la electrónica de consumo, pero que golpea con más fuerza a las consolas porque, según Microsoft, suelen venderse por debajo de lo que cuesta fabricarlas.
