El telescopio Euclid, diseñado por la ESA para estudiar la materia oscura y la energía oscura, ha logrado la imagen más grande y detallada del centro de la Vía Láctea hecha hasta ahora. El mosaico une nueve fotografías y muestra más de 60 millones de estrellas, además de nebulosas y cúmulos estelares.

Claves

  • Euclid tomó 9 fotografías de regiones más grandes que una Luna llena.
  • El mosaico permite ver con más nitidez que nunca más de 60 millones de estrellas.
  • Lo que Euclid fotografió en 26 horas le habría tomado a los telescopios del observatorio Keck más de 2.000 horas.

Un mosaico de nueve tomas sobre regiones más grandes que una Luna llena

Los astrónomos de la ESA aprovecharon la capacidad del telescopio para enfocar grandes áreas de cielo con nitidez y captaron regiones más grandes que una Luna llena. Con esas nueve imágenes construyeron un mosaico en el que aparecen con una claridad inédita estrellas, nebulosas y cúmulos estelares.

Euclid retrata el centro de la Vía Láctea con más de 60 millones de estrellas

Microlentes gravitacionales para buscar exoplanetas

El objetivo de esta fotografía es detectar microlentes gravitacionales. Cuando dos estrellas se alinean frente al telescopio, la gravedad de la más cercana dobla la luz de la que queda detrás y actúa como una lupa. Si esa estrella tiene un planeta orbitando a su alrededor, su gravedad también altera el patrón, en una señal que sirve como indicador para la búsqueda de exoplanetas.

Ese catálogo no basta por sí solo para detectar microlentes, porque hacen falta al menos 20 días para observar esas irregularidades en la luz. Aun así, será un punto de partida para el telescopio Nancy Grace Roman, cuando se lance al espacio, y permitirá comparar una misma zona del cielo con el paso del tiempo.

Antes ya se habían hecho catálogos parecidos, aunque menos precisos, y se han detectado 300 exoplanetas mediante el método de las microlentes. La diferencia es que ahora el mapa llega desde el espacio, sin la atmósfera terrestre de por medio.

Con datos tomados por el observatorio Keck y el Telescopio Espacial Hubble, además, se pudo calcular la masa de dos exoplanetas helados que ya se conocían. El trabajo suma piezas de varios observatorios para leer mejor el centro de la galaxia.