El fuerte terremoto que sacudió a Colombia el pasado lunes 10 de agosto ha dejado un saldo lamentable de 273 personas fallecidas, de acuerdo con el más reciente balance ofrecido por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). David Santiago Tamayo, director del organismo, informó este jueves que la cifra de desaparecidos se redujo a 377 personas, tras una actualización de los reportes en las zonas afectadas.

Evaluación de daños y víctimas en el Pacífico colombiano

El Instituto de Medicina Legal ha recibido hasta el momento 250 cuerpos de las víctimas de esta catástrofe. De este total, los especialistas forenses han logrado identificar plenamente a 227 personas, y 189 ya han sido entregados a sus familiares para las honras fúnebres. El epicentro del sismo se localizó en el municipio de San José del Palmar, situado en el departamento del Chocó, en la región del Pacífico.

El impacto del movimiento telúrico se extiende a lo largo de varias regiones, dejando un saldo de 3.824 heridos y afectando directamente a 40.753 familias. La destrucción de infraestructura es masiva, con miles de hogares inhabitables y edificaciones públicas comprometidas.

Infraestructura afectada Cantidad reportada
Viviendas destruidas 12.584
Viviendas averiadas 74.873
Edificios colapsados 172
Centros educativos afectados 2.198
Centros de salud dañados 216

Tecnología satelital para medir el impacto del sismo

Para optimizar las labores de rescate y reconstrucción, la UNGRD activó una mesa técnica de monitoreo geomático en alianza estratégica con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y la Carta Internacional del Espacio y Grandes Desastres. Esta cooperación internacional ha facilitado el procesamiento de 166 imágenes satelitales de alta definición para evaluar con precisión los daños estructurales en centros urbanos clave como Cali, Pereira y Manizales.

Adicionalmente, las autoridades de gestión de riesgo realizaron sobrevuelos de reconocimiento en 13 departamentos del país, incluyendo Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío y el departamento del Chocó. Según Tamayo, este despliegue tecnológico y de campo tiene como objetivo prioritario consolidar un diagnóstico exacto de la emergencia para orientar la toma de decisiones y canalizar la ayuda humanitaria de manera eficiente.