Los perfiles creados por inteligencia artificial están ganando seguidores al presentar historias emotivas y vender productos.
La proliferación de perfiles sintéticos
El “Paco del Campo” (perfil) ya cuenta con más de un millón de seguidores en Instagram y TikTok y ofrece libros de remedios caseros con precios entre cinco y trece euros. En la letra pequeña de su web se reconoce que “Paco del Campo” es una denominación comercial, no una persona, tal como detectó Delia Rodríguez.
La “Aitana López” modelo virtual de la agencia The Clueless ha acumulado más de 90 000 seguidores y su atractivo se basa en la estética digital.
El caso de Martinmimoplants, que llegó a 14 500 seguidores y 140 000 “me gusta”, mostró a un joven con síndrome de Down que vendía macetas artesanales. Sus 14 videos, 11 sin aviso de contenido generado con IA, alcanzaron más de 600 000 reproducciones y fueron reportados por RTVE. La organización Down España calificó la estrategia como “falsa caridad” y FACUA presentó una denuncia ante la Dirección General de Consumo el 8 de julio.
| Perfil | Seguidores |
|---|---|
| Paco del Campo | 1 000 000 |
| Aitana López | 90 000 |
| Martinmimoplants | 14 500 |
Respuesta regulatoria y repercusiones
El artículo 50 del Reglamento europeo de Inteligencia Artificial obliga a etiquetar los deepfakes y el contenido sintético que pueda confundirse con material real a partir del 2 de agosto de 2026. Hasta entonces, los perfiles como Paco pueden seguir publicando.
El fenómeno también ha generado respuestas de la comunidad. The Verge documentó cuentas de TikTok Shop que mostraban a supuestos emprendedores con historias de vulnerabilidad para vender productos fabricados en China. Empresas como Doublespeed ofrecen paquetes de influencers sintéticos por entre 1 500 y 7 500 dólares.
