Tecnología

Geólogos encuentran la evidencia más antigua de la movilidad de la vida en la Tierra

Un equipo internacional liderado por geólogos franceses descubrió las huellas fosilizadas más antiguas de la capacidad de la vida para moverse, que se remonta a hace 2.100 millones de años. El estudio publicado el lunes en las Actas de la A

Un equipo internacional liderado por geólogos franceses descubrió las huellas fosilizadas más antiguas de la capacidad de la vida para moverse, que se remonta a hace 2.100 millones de años.

El estudio publicado el lunes en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias mostró que ciertos organismos multicelulares en un ecosistema marino primitivo en un depósito fósil en Gabón eran lo suficientemente sofisticados para moverse a través de su lodo, rico en materia orgánica.

Ubicado en la Cuenca de Franceville en África, el depósito produjo los fósiles más antiguos existentes de organismos multicelulares que podían moverse, lo que era más de 1.500 millones de años antes de lo que se pensaba anteriormente.

Los remanentes anteriores databan de hace 570 millones de años, una estimación que parecía confirmada por el reloj molecular, según el estudio.

Los investigadores utilizaron una técnica de imagen no destructiva llamada micro-tomografía computarizada de rayos X para analizar el fósil, y encontraron una estructura tubular, con un diámetro generalmente consistente de unos pocos milímetros, atravesando finas capas de roca sedimentaria.

El análisis geométrico y químico reveló que eran de origen biológico y aparecieron al mismo tiempo que se depositaba el sedimento.

Las huellas se ubican junto a las biopelículas microbianas fosilizadas, y esas biopelículas formaron alfombras entre las capas sedimentarias superficiales.

Los investigadores sugirieron que los organismos se movían en busca de elementos nutritivos y el dioxígeno, ambos producidos por cianobacterias.

Demostraron que esta biodiversidad coexistió con un pico en la dioxigenación de la atmósfera y se desarrolló en un ambiente marino tranquilo y poco profundo.

Se sabe que la vida aeróbica ha evolucionado de especies de bacterias unicelulares a organismos eucarióticos complejos, dependiendo del poder oxidante del dioxígeno en algunas vías metabólicas.

Los científicos no pudieron describir la forma exacta de esos elementos vivos, pero especularon que podrían ser similares a las amebas coloniales, agrupándose para formar un tipo de babosa para alimentar alimentos cuando los recursos escasean.

Según el estudio, la evidencia de movilidad encontrada en una roca que tiene 2.100 millones de años planteó nuevas preguntas sobre la historia de la vida.

Se preguntaron si esta innovación biológica es un preludio de formas de movimiento más perfeccionadas, o un experimento interrumpido por la drástica caída del oxígeno atmosférico que se produjo hace unos 2.080 millones de años.

Más en Tecnología