Groq confirmó una nueva ronda de financiamiento por US$650 millones y comenzó a rearmar su estructura ejecutiva después del acuerdo de licenciamiento no exclusivo que cerró con Nvidia en diciembre, una operación que implicó la salida de parte de su talento clave, incluido su fundador y CEO, Jonathan Ross.

La nueva ronda

La compañía informó en un comunicado que la inversión fue liderada por Disruptive, una firma de late stage con sede en Dallas fundada por Alex Davis, quien además preside Groq, e Infinitum, un fondo de cobertura de Fort Lauderdale. La empresa no reveló cuál es su nueva valoración.

Antes de este levantamiento de capital, Groq había sido valorada en US$6.900 millones después de una ronda de US$750 millones realizada en septiembre.

El efecto del acuerdo con Nvidia

El acuerdo con Nvidia ocurrió unos seis meses antes de este anuncio e incluyó una licencia no exclusiva para la tecnología de Groq, además de la contratación de Ross, del presidente Sunny Madra y de otros empleados. Ross, que llegó a Groq tras trabajar en Google, fue una de las figuras detrás del desarrollo de la Tensor Processing Unit, el chip de IA de esa empresa.

Groq fue fundada hace una década por Ross y Doug Wightman, otro exingeniero de Google. Tras la salida de Ross, Wightman asumió como director ejecutivo.

La empresa diseñó un chip al que llamó language processing unit (LPU), orientado a tareas de inferencia y ofrecido tanto como servicio en la nube como en clústeres de hardware instalados en sitio. Nvidia, por su parte, presentó en marzo en su evento GTC el sistema de hardware de inferencia Nvidia Groq 3 LPX.

Giro hacia su negocio de nube

Groq confirma ronda de US$650 millones y refuerza su equipo tras acuerdo con Nvidia

En respuesta, Groq aseguró que ha concentrado su estrategia en su negocio de neocloud, una línea que había quedado bajo la conducción de Madra tras la compra de su empresa de analítica de datos con IA, Definitive Intelligence, en 2024. Según la compañía, ese negocio ha crecido hasta 13 centros de datos en América del Norte, Europa, Medio Oriente y Asia-Pacífico.

Groq también afirma que atiende a más de cinco millones de desarrolladores y a miles de empresas de IA, con un procesamiento de billones de tokens cada semana.

Más contrataciones en la cúpula

La reorganización interna incluyó nuevas incorporaciones en puestos clave. Alan Rice, con pasado reciente en xAI y Meta y trayectoria previa en la Marina de Estados Unidos, llegó como director de operaciones (COO). Además, la empresa sumó a Sinclair Schuller como director de tecnología (CTO) y a Rakesh Malhotra como director de producto (CPO).

Schuller y Malhotra trabajaron juntos en Apprenda, una empresa de software en la nube para el segmento corporativo fundada por Schuller, y luego cofundaron Nuvalence, una firma de ingeniería de software adquirida por EY en 2024. Malhotra también trabajó durante cerca de una década en productos de nube de Microsoft.

Un mercado muy competido

La viabilidad de Groq tras haber estado cerca de venderse dependerá de qué tan competitiva siga siendo su nube de inferencia ahora que la propiedad intelectual central de sus LPU quedó compartida con Nvidia. Aun así, el sector sigue mostrando una demanda elevada y un flujo importante de inversión, aunque también enfrenta más innovación y competencia.

Casos similares apuntan a que este tipo de acuerdos no necesariamente frenan el negocio. Jason Droege dijo a Forbes que Scale AI se recuperó después del acuerdo no-acqui-hire de Meta por US$14.300 millones y que la compañía va encaminada a facturar US$1.000 millones.

En el negocio de la inteligencia artificial, el movimiento de Groq confirma que todavía hay espacio para reacomodos grandes, nuevas rondas y cambios de rumbo acelerados.