La automatización de flujos de trabajo Relay cerró por completo sus operaciones ante la presión de plataformas más grandes que integraron funciones similares en sus propios sistemas, un reflejo de lo que ocurre en toda la industria tecnológica. De acuerdo con S&P Global Market Intelligence, aproximadamente el 42% de las iniciativas de inteligencia artificial terminan siendo abandonadas por sus empresas matrices debido a la falta de financiamiento, desafíos técnicos o una débil demanda de los usuarios.

Los tropiezos de las grandes empresas

Incluso los gigantes del sector enfrentan dificultades. OpenAI intentó consolidar ChatGPT en una super app el pasado 9 de julio, actualizando la plataforma con modos separados. Sin embargo, el diseño generó crítica por parte de los usuarios, lo que obligó a la compañía a dar marcha atrás pronto después y restaurar la interfaz tradicional.

Asimismo, la empresa ha descontinuado productos independientes como el navegador ChatGPT Atlas y su agente web Operator, integrando sus funciones principales en el chat principal y reduciendo el protagonismo de herramientas independientes como DALL-E. Por su parte, Apple enfrentó problemas de ingeniería y errores que retrasaron reiteradamente la renovación de Siri, derivando en demandas y ajustes corporativos.

Fracasos en hardware y aplicaciones de nicho

El cementerio tecnológico también incluye dispositivos de hardware y aplicaciones especializadas que no superaron la prueba del mercado. El Humane AI Pin recaudó millones de inversión pero debió suspender su uso por problemas de sobrecalentamiento en las baterías, lo que llevó a la venta de sus activos a HP. En tanto, proyectos como Notion Mail, el asistente de audio Huxe y la plataforma de pruebas Yupp cerraron sus puertas al no alcanzar la sostenibilidad financiera ni la retención de usuarios esperada.