La empresa aeroespacial SpaceX se encuentra lista para llevar a cabo el décimo cuarto vuelo de prueba de su cohete Starship con el objetivo de colocar su etapa superior en la órbita de la Tierra por primera vez, según anunció la compañía.
Despliegue comercial y satélites de tercera generación
Durante la misión, la compañía espacial proyecta desplegar el primer lote de satélites Starlink de tercera generación dentro de su red de 10.000 satélites de internet. La expectativa es poner en órbita 26 satélites V3 durante este vuelo de prueba. De concretarse con éxito, se tratará del primer lanzamiento de Starship capaz de generar ingresos para la división de lanzamientos de la empresa.
Este evento representa el segundo ensayo de vuelo desde que la organización ingresó al mercado bursátil en junio mediante la mayor oferta pública inicial de la historia. En julio pasado, la firma logró desplegar por primera vez satélites Starlink V3 con fines de evaluación de capacidad, los cuales se desintegraron en la atmósfera terrestre luego de aproximadamente 20 minutos.
El futuro de los cohetes y los retos técnicos
Alcanzar la órbita terrestre con la etapa superior constituye un hito fundamental para la compañía dirigida por Elon Musk, la cual ha invertido miles de millones de dólares en el programa con la meta de retirar sus cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy en favor de Starship una vez que este alcance una frecuencia de vuelo confiable.
Para el vuelo 14, la compañía descartó intentar capturar la etapa superior con la torre de lanzamiento o atrapar el propulsor Super Heavy con la estructura, debido a los riesgos de explosión y a las dificultades registradas en misiones anteriores para reencender los motores tras la separación. No obstante, el análisis de la etapa superior recuperada del vuelo 13 —que completó un aterrizaje simulado en el océano Índico y fue remolcada hasta Texas— permitió introducir mejoras adicionales en el escudo térmico.
