La expansión de la inteligencia artificial ha generado una demanda energética tan intensa que, para 2035, se proyecta que los centros de datos en Estados Unidos consuman más gas natural que Alemania y Japón combinados.

Un crecimiento impulsado por la inteligencia artificial

Durante la próxima década, estas instalaciones se consolidarán como el segundo motor más fuerte en el crecimiento de la demanda de gas natural, solo por detrás de las exportaciones de gas natural licuado. Según un reciente reporte de BloombergNEF, las instalaciones podrían consumir unos 18.000 millones de cúbicos diarios, casi el doble de lo pronosticado por la misma organización hace pocos meses.

Este nuevo cálculo contempla que no todos los proyectos anunciados llegarán a concretarse. No obstante, las iniciativas para producir electricidad en el propio sitio han ganado protagonismo, con gigantes como Microsoft y Google anunciando planes para levantar plantas eléctricas que operarán al margen de la red general.

Impacto en el mercado energético y ambiental

Por otro lado, los centros conectados a las redes de distribución impulsarán un incremento adicional de 15.000 millones de pies cúbicos diarios en el sector eléctrico. Esta cifra representa cinco veces más el crecimiento de la demanda generado por todos los demás sectores conectados a la red combinados hasta 2035.

Este panorama genera preocupación sobre el encarecimiento de los combustibles y el cumplimiento de las metas ambientales. Conforme a las estimaciones de la Agencia Internacional de Energía (IEA), la quema de este recurso fósil y su cadena de suministro elevarán considerablemente las emisiones contaminantes, un volumen que se aproxima a una décima parte de total U.S. greenhouse gas emissions en la actualidad.