Un estudio publicado el miércoles en la revista Science Advances ha demostrado que el desierto del Sahara y el norte de África en general oscilan entre climas húmedos y secos cada 20,000 años.
Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) dijeron que este péndulo climático fue impulsado principalmente por cambios en el eje de la Tierra a medida que el planeta orbita alrededor del Sol, lo que a su vez afecta la distribución de la luz solar entre las estaciones.
Analizaron el polvo depositado en la costa de África occidental durante los últimos 240,000 años y midieron las concentraciones de un raro isótopo de torio en cada capa para determinar la rapidez con la que se acumulaba polvo en el fondo marino.
Encontraron que la Tierra oscila de más luz solar en verano a menos, y viceversa.
