Una nave espacial japonesa comenzó el jueves su aproximación a un lejano asteroide en una misión para recolectar material que podría proporcionar pistas sobre el origen del sistema solar y la vida en la Tierra.
El descenso del Hayabusa2 se demoró alrededor de cinco horas por una comprobación de seguridad, pero la cápsula no tripulada aterrizará el viernes por la mañana como estaba previsto, explicó la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial.
Durante el aterrizaje, que durará apenas unos segundos, el Hayabusa2 extenderá una tubería y disparará una bola similar a las de pinball hacia la superficie para sacar material subterráneo. Si la operación tiene éxito, la cápsula recogerá las muestras que más tarde se enviarán a la Tierra. El del viernes es el primero de los tres aterrizajes de este tipo previstos.
El breve descenso será un desafío debido a la superficie desigual y cubierta de rocas de Ryugu, que recibe su nombre de un palacio submarino de un cuento popular japonés. El asteroide tiene unos 900 metros (3.000 pies) de diámetro y está a 280 millones de kilómetros (170 millones de millas) de la Tierra.
