La Comisión Europea dio un nuevo paso para proteger los cables submarinos, una infraestructura que concentra la mayor parte del tráfico global de Internet y que ha quedado expuesta a daños en distintos conflictos recientes.
El objetivo es detectar amenazas en tiempo real, responder con rapidez si ocurre una rotura y reforzar la capacidad de reparación en emergencias.
Claves
- —Europa definió un plan con cuatro ejes: prevención, detección, respuesta y recuperación, y disuasión.
- —La Comisión Europea anunció 40 millones de euros para módulos adaptables de reparación rápida.
- —También financiará dos centros regionales, uno en el Báltico y otro en el Mediterráneo.
La Unión Europea fija cuatro frentes para proteger la red submarina
El plan de acción que la Unión Europea comenzó a definir, según el documento comunitario sobre seguridad de cables submarinos, se organiza en cuatro categorías: prevención, detección, respuesta y recuperación, y disuasión.
En prevención, los países harán evaluaciones de riesgo coordinadas y se priorizará la financiación de cables “inteligentes” con redundancia. En detección, se reforzará la monitorización de cuencas marítimas como el Mediterráneo o el Báltico para tener un cuadro de situación en tiempo real.
La parte de respuesta y recuperación busca mejorar la capacidad de reparación rápida y los protocolos de crisis de la UE. La disuasión, por su parte, prevé el uso de la diplomacia y, en última instancia, de sanciones ante actos hostiles.
40 millones de euros y dos centros regionales para acelerar reparaciones

Más recientemente, la Comisión Europea anunció una dotación de 40 millones de euros para garantizar una respuesta rápida y eficaz en emergencias mediante módulos adaptables, algo que funcionaría como kits de reparación estratégicamente ubicados en varias cuencas marítimas.
Antes de ese anuncio, ya se había puesto en marcha una convocatoria piloto de 20 millones de euros para financiar módulos en el mar Báltico.
La estrategia también contempla los dos primeros centros regionales de cables. En el Báltico, el centro contará con 2,5 millones de euros y será coordinado por Finlandia junto a Dinamarca, Alemania, Estonia, Letonia y Suecia. En el Mediterráneo, el apoyo será de 3,3 millones de euros y la coordinación recaerá en Italia, junto con Grecia, Chipre y Malta.
En total, el marco más amplio del plan ya había asignado 595 millones de euros a 74 proyectos de conectividad continental, mientras que en febrero la Comisión anunció un paquete de unos 347 millones de euros para proyectos de construcción, monitorización y reparación de cables submarinos.
Inversión destacada
La Comisión Europea anunció 40 millones de euros para módulos adaptables y otros 347 millones de euros para proyectos de cables submarinos.
Báltico y Mediterráneo, los primeros puntos de vigilancia reforzada
Los dos centros regionales son la base territorial de la nueva arquitectura europea. El del Báltico reforzará los mecanismos de vigilancia y respuesta, mientras que el del Mediterráneo buscará decisiones más rápidas, intercambio de información en tiempo real y respuesta coordinada ante incidentes.
Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, afirmó que con los primeros centros regionales Europa avanza hacia capacidades mejoradas para detectar amenazas, actuar más rápido y responder juntos.
La apuesta refleja que el continente ha convertido los cables submarinos en un asunto de soberanía tecnológica y seguridad estratégica.
