Manifestantes irrumpieron el viernes 6 de noviembre en la construcción de un gran centro de datos de Microsoft en las afueras de Ámsterdam, durante una protesta contra el proyecto que terminó con detenciones y un choque por su consumo eléctrico.

La movilización se concentró cerca de Sloterdijk, en la zona portuaria occidental de la ciudad. Un testigo citado por Reuters calculó que unas 100 personas lograron entrar al sitio, mientras una portavoz del grupo activista Geef Tegengas dijo a la emisora AT5 que fueron alrededor de 500, además de cientos que permanecieron afuera.

Los participantes entraron por distintos puntos: algunos rompieron una valla y otros subieron a una grúa de construcción. La policía antidisturbios acudió al recinto y AT5 informó que los agentes realizaron varias detenciones.

La marcha fue frenada antes de llegar a la obra

La intervención policial empezó antes de que el grupo alcanzara el lugar. Según la agencia neerlandesa ANP, la alcaldesa prohibió la manifestación y algunos participantes intentaron romper el cordón policial, un episodio que precedió la entrada posterior al sitio de construcción.

Geef Tegengas, organización que hace campaña contra los combustibles fósiles, exige que se detenga la obra. Sus integrantes también acusaron a la policía de comportarse mal y sostuvieron que se había ignorado el derecho a protestar; esas afirmaciones contrastan con la decisión de las autoridades de prohibir la marcha.

Electricidad y vivienda, en el centro del reclamo

El principal argumento del grupo se concentra en la energía. Según Geef Tegengas, el centro de datos utilizará tanta electricidad como todos los hogares de Ámsterdam juntos. La organización también afirma que la instalación frenará la construcción de 30.000 viviendas nuevas.

La preocupación se cruza con advertencias municipales sobre déficits en la red eléctrica, que amenazan planes para construir viviendas y escuelas. Esa advertencia no prueba por sí sola que la obra vaya a bloquear esos proyectos, pero sí coloca la disponibilidad de electricidad en el centro de la disputa urbana.

El complejo que Microsoft alquilará en su totalidad contempla tres edificios, cada uno de 85 metros de altura. Los planos se presentaron por primera vez en 2016, antes de que Ámsterdam prohibiera los nuevos centros de datos dentro de la ciudad. El gobierno provincial permitió que el proyecto continuara en enero, según DutchNews.

La obra ya había sido blanco de acciones previas. En julio, activistas de Extinction Rebellion lanzaron sobre la valla globos rellenos de ácido y pintura, en una señal de que el rechazo al proyecto viene de antes de la irrupción de este viernes.

La protesta formó parte de dos días de acciones contra centros de datos programadas en varios países europeos para el 6 y el 7 de noviembre. Microsoft no había comentado públicamente el caso al momento de difundirse la información.