La NASA presentó el X-70 Fractal, un vehículo experimental del que apenas ha mostrado imágenes generadas por computadora y algunos datos técnicos. La agencia lo define como una plataforma de investigación para pruebas aeronáuticas avanzadas.

El proyecto no apunta al espacio. Según la NASA, se trata de un avión subsónico tripulado, capaz de volar a Mach 0.75, llegar a casi 14 kilómetros de altitud y recorrer más de 2.700 kilómetros.

Un avión pensado para probar y cambiar equipos

Una de sus señas principales será el diseño modular, que permitirá instalar y sustituir con rapidez equipos experimentales en el interior y en el exterior de la aeronave. Además, contará con sistemas de control de vuelo reconfigurables para estudiar distintas formas de controlar y maniobrar un avión sin desarrollar una plataforma distinta para cada prueba.

El X-70 también podrá llevar hasta 907 kilogramos de equipos experimentales. La NASA prevé que el primer vuelo bajo su emblema ocurra dentro de los próximos dos años.

Jared Isaacman habla de una nueva etapa

Durante la presentación del avión, Jared Isaacman, administrador de la NASA, dijo que el proyecto forma parte de una nueva etapa para la investigación aeronáutica estadounidense y adelantó que habrá más anuncios. La agencia no detalló cuáles serán esas próximas iniciativas ni precisó cuándo divulgará más información sobre el X-70 Fractal.

La NASA enmarca este tipo de desarrollo dentro de su tradición de aviones experimentales, una línea de trabajo que, según la agencia, sirve para probar tecnologías que después pueden aplicarse en aeronaves comerciales, militares y vehículos espaciales.

La línea de aviones experimentales de la agencia

La NASA recordó que sus orígenes se remontan a 1915, con la creación del Comité Asesor Nacional para la Aeronáutica, que en 1958 pasó a formar parte de la nueva agencia espacial estadounidense. Desde entonces, ha desarrollado numerosos aviones experimentales para investigar el vuelo supersónico, los sistemas de propulsión y nuevas configuraciones aerodinámicas.

Entre sus proyectos recientes, la agencia mencionó el X-59, desarrollado junto con una compañía aeroespacial y de defensa estadounidense, para estudiar cómo reducir el ruido producido por los aviones supersónicos.