Una acusación formal en Estados Unidos detalla tres cargos contra los ecuatorianos Jaime Estrada Medranda, Jaime Estrada Bonilla, Jacobo Bucaram Pulley, Geovanny Fernández Menéndez y William José Briones López, alias Cachete, en un proceso que se ventilará en el Distrito Sur de Nueva York.
El escrito, firmado el 24 de septiembre de 2026 por el fiscal de EE. UU., James M. McDonald, y por el presidente del Gran Jurado, los señala por conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y conspiración para poseerlas. Las imputaciones deberán probarse en juicio.
El primer cargo habla de cocaína y una pena mínima de 10 años
El primer cargo es por conspiración para importar narcóticos. La acusación sostiene que los cinco se habrían puesto de acuerdo, desde al menos 2010 hasta la actualidad, con otras personas “conocidas y desconocidas”, para violar las leyes antidrogas de Estados Unidos.
Según el documento, el supuesto plan tenía dos objetivos: introducir cocaína en Estados Unidos desde el exterior y fabricar y distribuir la droga sabiendo, o teniendo razones para creer, que llegaría de forma ilegal a ese país o a aguas situadas a 12 millas de su costa.
El texto precisa que la cantidad en juego es de cinco kilogramos o más de cocaína, umbral a partir del cual la ley estadounidense prevé sanciones más altas. También señala que los hechos habrían ocurrido en Ecuador, Colombia y otros lugares, fuera de cualquier estado o distrito de Estados Unidos.
La acusación agrega que una ley federal permite llevar el proceso al distrito donde uno de los implicados es llevado primero y arrestado. En ese sentido, el documento dice que al menos uno de los presuntos coconspiradores fue llevado primero y arrestado en el Distrito Sur de Nueva York, aunque no identifica cuál.
Para este cargo, el escrito cita una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión y un máximo de cadena perpetua.
Las armas y el decomiso forman parte del expediente
El segundo cargo es por posesión de ametralladoras. El texto indica que desde al menos 2010 hasta el presente, en Ecuador, Colombia y otros lugares, los cinco habrían usado, portado y poseído a sabiendas armas de fuego.
La acusación menciona armas de asalto semiautomáticas y ametralladoras “capaces de disparar automáticamente más de un tiro, sin recargar manualmente, con una sola función del gatillo”. En este apartado cita normas estadounidenses que castigan portar o poseer armas de fuego en relación con un delito de narcotráfico.
Según esas disposiciones, si el arma es una ametralladora, la pena mínima es de 30 años de prisión; si se trata de un arma de asalto semiautomática, la sanción mínima es de 10 años.
El tercer cargo es por conspiración para poseer ametralladoras. Con el mismo período y los mismos lugares del primer cargo, la acusación afirma que los cinco se habrían puesto de acuerdo para usar, portar y poseer armas de fuego, incluidas armas de asalto semiautomáticas y ametralladoras, en relación con la conspiración de narcotráfico descrita en el cargo uno.
Para ese delito, el documento cita una pena máxima de 20 años de prisión, pero aclara que si el arma es una ametralladora la sentencia puede ser de cualquier número de años o cadena perpetua.
Además, el escrito pide que, por el cargo uno, los acusados entreguen a Estados Unidos todos los bienes producto del delito, directa o indirectamente, y los usados o destinados a cometerlo o facilitarlo. Por los cargos dos y tres, solicita el decomiso de todas las armas de fuego y municiones involucradas, así como de otros bienes hasta el valor de los decomisables si no pueden localizarse, fueron transferidos a terceros, salieron de la jurisdicción del tribunal, perdieron valor o se mezclaron con otros activos.
La Fiscalía ubica a los Estrada y a tres intermediarios
El escrito señala principalmente a los Estrada, a quienes acusa de haber usado su empresa exportadora de productos del mar para ocultar cargamentos de droga entre envíos comerciales.
La Fiscalía afirma que ambos trabajaron con estructuras del narcotráfico como Los Choneros y Los Lobos para mover la cocaína desde Ecuador hacia Estados Unidos y otros países.
En cuanto a Bucaram, Fernández y Briones, la acusación los ubica como “intermediarios de confianza” de los Estrada, encargados de reunirse con traficantes, recibir pagos y coordinar la logística para recibir, empacar y sacar de contrabando la cocaína de Ecuador en contenedores con mercancía legítima, como atún.
La noche del jueves 5 de noviembre se conoció que esos tres últimos ciudadanos permanecen recluidos en la cárcel del Encuentro, en Santa Elena, a la espera del trámite de extradición hacia Estados Unidos. Los Estrada, en cambio, fueron detenidos en Panamá, país que se encargará del trámite de extradición de ellos.



