Claves

  • No pasa nada por dejar que el cabello termine de secarse al aire si será por poco tiempo.
  • El problema es permanecer varias horas con el pelo mojado, sobre todo si es abundante o grueso.
  • El aire acondicionado puede resecar el cabello y el cuero cabelludo, y volverlos más frágiles.

En verano, dejar el pelo mojado durante horas puede pasar factura al cabello y al cuero cabelludo, igual que la exposición constante al aire acondicionado. Según Andrea Combalía, dermatóloga y tricóloga del Hospital Clinik de Barcelona, la humedad prolongada y el ambiente seco pueden volver la melena más frágil, opaca y encrespada.

La especialista insiste en que el secado al aire no es un problema si ocurre en poco tiempo, como al salir al exterior en una jornada calurosa. Lo delicado es permanecer varias horas con el cabello empapado, especialmente cuando es abundante o grueso, porque la fibra capilar se vuelve más vulnerable en ese estado.

Qué hace peor al cabello en verano: no el secado al aire, sino la humedad prolongada

Por qué el pelo mojado durante horas lo vuelve más vulnerable

Combalía explica que no conviene dejar el cabello empapado porque tanto el pelo como el cuero cabelludo son más frágiles cuando están mojados. La humedad prolongada favorece la hinchazón y el deterioro de la cutícula, lo que aumenta la fragilidad de la fibra capilar y el encrespamiento.

Para reducir ese riesgo, la dermatóloga recomienda retirar el exceso de agua con una toalla de microfibra, sin frotar, y hacer un secado suave. Incluso el uso del secador puede resultar más beneficioso que mantener el cabello húmedo o mojado durante horas.

El aire acondicionado también reseca el cuero cabelludo

María del Carmen Soto, médica y cirujana capilar del Hospital Capilar, señala que el aire acondicionado no suele causar problemas graves por sí solo, pero sí puede hacer que el cabello se note más seco, apagado o frágil.

Qué hace peor al cabello en verano: no el secado al aire, sino la humedad prolongada

Combalía añade que este ambiente puede afectar también al cuero cabelludo, una extensión de la piel. Cuando el aire es muy seco, puede perder parte de su hidratación y aumentar la sensación de tirantez, el picor o la descamación en algunos casos. El cabello expuesto de forma continuada a esos entornos tiende a perder agua, volverse más áspero, cargar más electricidad estática, encresparse y romperse con mayor facilidad.

La rutina que recomiendan las especialistas en verano

Las expertas recomiendan adaptar la rutina capilar a los contrastes del verano, con calor en la calle y frío en interiores. Soto aconseja usar productos específicos, como champús suaves, acondicionadores hidratantes y, en algunos casos, lociones para el cuero cabelludo, siempre ajustados a las necesidades de cada persona.

También sugiere mantener una buena hidratación, evitar temperaturas excesivamente bajas, ventilar los espacios cuando sea posible y emplear productos capilares suaves. Si se usan herramientas de calor, la protección térmica también forma parte del cuidado básico.

Para combatir la sequedad ambiental, la experta considera útil no descuidar el lavado ni los productos hidratantes y de protección solar capilar, con ingredientes como ácido hialurónico, pantenol y ceramidas, pensados para retener la hidratación del pelo y del cuero cabelludo.