Continúa la solidaridad con donativos en todo el país y desde el exterior, pero especialistas insisten en que también debe priorizarse la protección de los voluntarios civiles que participan en las labores de rescate.
Entre los insumos que se consideran necesarios figuran tapabocas N95, lentes de seguridad y guantes, además de zapatos cerrados y en buen estado, para preservar su salud mientras trabajan entre lodo y escombros.
Los voluntarios han trabajado sin la protección necesaria
Desde el momento de la tragedia del doblete sísmico, los voluntarios han permanecido día y noche tratando de rescatar a las víctimas, en su mayoría sin equipamiento adecuado de bioseguridad.
Esa exposición, advierten los médicos, obliga a estar atentos a varios escenarios de riesgo, especialmente cuando las labores se desarrollan en zonas contaminadas.
La leptospirosis preocupa en agua estancada y escombros
Amparo Mora explicó que la leptospirosis es una infección bacteriana transmitida a través del contacto con la orina de roedores, principalmente de ratas, presentes en el agua estancada, el lodo y los escombros contaminados.
La advertencia se centra en prevenir complicaciones entre quienes, por compromiso solidario, han sostenido las tareas de rescate sin las condiciones mínimas de protección.
