Los laboratorios estadounidenses Merck y Moderna anunciaron resultados positivos en la fase final de los ensayos clínicos de su vacuna experimental de ARN mensajero (ARNm) contra el melanoma de alto riesgo. El tratamiento está dirigido a pacientes a quienes ya se les había extirpado el tumor por completo mediante cirugía.
Terapia personalizada con tecnología de ARN mensajero
La terapia, denominada intismeran autogene, se basa en la tecnología de ARN mensajero, la misma plataforma utilizada en el desarrollo de vacunas contra el covid-19. Este método proporciona instrucciones precisas a las células para que produzcan proteínas capaces de activar el sistema inmunitario del paciente.
Para fabricar cada dosis, se analiza una muestra del tumor y se identifican mutaciones que no están presentes en las células sanas. A partir de esa información, se seleccionan hasta 34 proteínas anómalas que sirven como señales distintivas del cáncer para que los linfocitos aprendan a reconocer y atacar las células tumorales.
Un ensayo clínico global con más de mil pacientes
El estudio de fase 3, un paso clave antes de solicitar la aprobación comercial, contó con la participación de 1.137 pacientes de diversos países. Los resultados preliminares indicaron que la combinación de la vacuna con la inmunoterapia Keytruda mejoró significativamente la supervivencia libre de recaídas y de metástasis a distancia en comparación con el uso exclusivo de la inmunoterapia.
Aunque las compañías no han publicado las cifras exactas de reducción de riesgo ni las tasas detalladas de efectos adversos, aseguraron que no se detectaron nuevos problemas de seguridad. Este ensayo a gran escala confirma y expande los resultados de 2022 obtenidos en fases previas. Ambos laboratorios planean presentar los datos completos en un congreso médico internacional y ante los organismos reguladores.
