Tras los sismos registrados el pasado 24 de junio en el país, Empresas Polar anunció el inicio de una nueva fase de apoyo orientada al acompañamiento de las familias afectadas y a la reconstrucción de las zonas vulnerables, luego de completar una primera etapa de asistencia inmediata.
Alianzas estratégicas para canalizar la ayuda
La respuesta inicial de la compañía abarcó la distribución de donaciones en diversas localidades del territorio nacional, coordinadas estrechamente con organizaciones aliadas. En su boletín de julio, la organización detalló que la estrategia combinó aportes financieros, alimentos, bebidas, productos de higiene y suministros médicos de emergencia.
Entre los aportes más significativos destaca el de PepsiCo, socio de la corporación, que destinó 200.000 dólares movilizados mediante la plataforma internacional Global Giving. A este esfuerzo se sumaron 5.000 dólares en snacks y otros 5.000 dólares en bebidas canalizados junto al Dividendo Voluntario para la Comunidad (DVC), lo que se tradujo en la entrega de más de 250 cajas de productos como Pepsi, Gatorade, Lipton, agua Minalba y Yukery.
Por su parte, la multinacional P&G entregó casi 300.000 productos de higiene y cuidado personal a través del DVC y la Fundación Empresas Polar. Adicionalmente, parte de estos recursos se destinó a la compra de medicamentos esenciales y suministros de salud gestionados por las organizaciones de ayuda humanitaria Americares y Direct Relief.
Transición hacia la recuperación a largo plazo
La culminación de las tareas de auxilio inmediato marca un cambio de enfoque para la empresa. La planificación ahora se orienta a iniciativas de largo alcance destinadas a mitigar las secuelas sociales y estructurales de los temblores.
Esta transición busca superar la asistencia básica de emergencia para concentrarse en restablecer las condiciones de vida de los afectados, facilitando que las comunidades puedan retomar sus actividades cotidianas de manera sostenible.
