Un equipo de investigadores del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson y de la Universidad de Washington, en Estados Unidos, ha logrado crear nuevos anticuerpos para ayudar a combatir el virus de Epstein-Barr, considerado uno de los más comunes del mundo y presente en el 95% de la población adulta.

Los científicos enfocaron los anticuerpos hacia dos proteínas específicas situadas en la superficie del agente infeccioso. Estas proteínas son las encargadas de permitir que el virus acceda a los linfocitos B, glóbulos blancos esenciales para el sistema inmunitario.

El reto de frenar la mononucleosis

El virus de Epstein-Barr, que a menudo se presenta sin síntomas aparentes, es la causa principal de la mononucleosis o enfermedad del beso, la cual se transmite a través de la saliva. Hasta la fecha, no existe ninguna vacuna para prevenir esta infección, que permanece latente en el cuerpo humano durante toda la vida.

Los detalles del hallazgo fueron difundidos en la revista Cell Reports Medicine y ampliados en un comunicado oficial de la institución científica estadounidense.

Metodología y aplicación médica

Durante la investigación, los expertos realizaron pruebas en ratones modificados genéticamente para producir anticuerpos humanos. Al exponer los animales a las proteínas virales gp350 y gp42, se generó la respuesta inmunitaria deseada.