Organizaciones no gubernamentales y talleres especializados estiman que más de 150 personas que sufrieron lesiones graves durante los sismos del 24 de junio requieren el uso de prótesis para su recuperación. Según los datos recopilados por las fundaciones Juan Pablo Dos Santos y CIREC, la mayoría de los casos corresponden a amputaciones transfemorales en miembros inferiores, aunque también se registran afectaciones en extremidades superiores y de carácter bilateral, de acuerdo con una entrevista concedida a Radio Fe y Alegría por la directora del taller Ortoprotécnica, Bianca Dámaso.

Claves

  • Más de 150 personas necesitan prótesis tras los terremotos del 24 de junio.
  • Los pacientes atendidos inicialmente abarcan edades desde los 5 hasta los 79 años.
  • El costo de los dispositivos oscila entre los 3.500 y 25.000 dólares.
Más de 150 afectados por los sismos del 24 de junio necesitan prótesis

En la actualidad no existen registros oficiales consolidados sobre la totalidad de personas que perdieron extremidades a causa de la catástrofe, por lo que las estimaciones se basan estrictamente en el monitoreo conjunto que realizan las organizaciones humanitarias. Ante este panorama, el taller Ortoprotécnica tiene previsto atender de forma inicial 31 casos, garantizando tanto los dispositivos médicos como las sesiones de fisioterapia orientadas a fortalecer el cuerpo antes de su uso.

Altos costos y requerimientos técnicos

El acceso a estos dispositivos representa un desafío económico para los afectados, debido a que el valor de una prótesis puede oscilar entre los 3.500 y 25.000 dólares en el mercado privado. Para mitigar los costos de producción y ampliar la cobertura de pacientes, el taller implementa procesos con una mano de obra equivalente a 25 % de la habitual, utilizando materias primas importadas desde Alemania, Estados Unidos, Inglaterra y Asia que cuentan con certificaciones internacionales.

Más de 150 afectados por los sismos del 24 de junio necesitan prótesis

La selección de los modelos se realiza de manera personalizada, tomando en consideración las actividades diarias y el entorno geográfico de cada paciente. En el caso particular de los niños, los especialistas evalúan el factor del crecimiento corporal, lo que hace previsible la necesidad de futuras adaptaciones y reemplazos de las piezas ortopédicas.

Alianza humanitaria para la atención de los afectados

Para hacer frente a la contingencia, la Fundación Juan Pablo Dos Santos unió esfuerzos con el CIREC —una organización con trayectoria en la atención a personas amputadas en el conflicto armado colombiano— con el fin de constituir el denominado Fondo Humanitario 77. A esta iniciativa también se integró el Hospital Ortopédico Infantil, institución con dilatada experiencia en el ámbito nacional.

Los impulsores de la alianza estiman que el registro en el fondo humanitario alcance a un grupo de entre 300 y 400 personas damnificadas. Como parte de la proyección a largo plazo, se proyecta la creación de un centro especializado en territorio venezolano dedicado al seguimiento clínico y a la rehabilitación continua de los pacientes.