Unas 700 mujeres mueren cada año por complicaciones relacionadas con el embarazo hasta un año después de dar a luz, fallecimientos que generalmente se pueden prevenir, según un estudio publicado el martes por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).
Un tercio de las muertes, a menudo por enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares, ocurren desde una semana hasta un año después del nacimiento, mientras que un tercio se produce durante el embarazo y un tercio al momento del parto o en la semana posterior, indica el estudio.
La pesquisa confirmó hallazgos previos de que mujeres negras e índigenas estadounidenses o nativas de Alaska tenían aproximadamente tres veces más probabilidades de perder la vida por problemas relacionados con el embarazo que las mujeres blancas.
“Asegurar una atención de calidad para las madres durante el embarazo y el posparto debe estar entre las prioridades más altas de nuestra nación”, dijo el director de los CDC, Robert Redfield, en un comunicado.
