Los hábitos que Lurdes Álvarez pide dejar atrás
La enfermera y experta en epigenética y menopausia Lurdes Álvarez advierte que esta etapa no debería afrontarse con ideas que se daban por ciertas y que hoy ya no resultan tan útiles. Según explica, hay tres errores que ella no repetiría si volviera a entrar en la menopausia.
El primero es caer en dietas cada vez más restrictivas. En esta fase, recuerda, el cuerpo necesita nutrientes y no conviene pasar hambre.
El segundo es pensar que basta con hacer ejercicio cardiovascular. Álvarez subraya que el entrenamiento de fuerza es clave para proteger la masa muscular, el metabolismo y también los huesos.
El tercero consiste en normalizar el malestar. Cansancio, inflamación o niebla mental no deberían asumirse como una condena inevitable, sino como síntomas que merecen atención.
La niebla mental, un síntoma que preocupa
La niebla mental no suele figurar entre los primeros síntomas que se mencionan cuando se habla de menopausia, pero puede aparecer junto con otros cambios en el cerebro por la disminución de los estrógenos. Eso puede traducirse en más cansancio, malhumor, distracción, olvidos o dificultad para encontrar palabras y resolver problemas.
Álvarez sostiene que, aunque resulte frustrante, suele ser transitoria. Para reducir sus efectos recomienda cuidar el descanso, hacer ejercicio físico y alimentarse bien, con dietas saludables para el cerebro. En algunas ocasiones, añade, puede ser necesario incluir un suplemento de magnesio o vitamina D.
También ayuda mantenerse organizado, reducir el estrés, conservar una vida social activa y ser amable con una misma, sin caer en la frustración. En una revisión narrativa sobre deterioro cognitivo en la menopausia publicada en World Journal of Psychiatry, se recoge esta relación entre menopausia y cambios cognitivos.
Hábitos que pueden aliviar esta etapa
La propuesta de Álvarez apunta a una idea central: entender qué ocurre en el cuerpo puede marcar una diferencia en cómo se vive hoy la menopausia y en cómo se envejece mañana. Más que resignación, plantea apoyo, información y ajustes en la rutina.
En su mensaje, la clave no es hacer más restricciones, sino priorizar nutrientes, fuerza, descanso y manejo del estrés para enfrentar mejor los síntomas que pueden aparecer en esta etapa.