La crisis sanitaria provocada por la covid-19 supuso un retroceso histórico en los indicadores demográficos internacionales, al provocar una caída de dos años en la expectativa de vida a escala mundial. El indicador principal descendió desde los 73,4 años registrados en 2019 hasta situarse en 71,4 años en 2021, de acuerdo con las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Recuperación demográfica tras la crisis

Tras el impacto de la emergencia sanitaria, el indicador principal se ha recuperado y ya se ubica en los 73,3 años, según el informe publicado por el organismo internacional con datos actualizados hasta 2023. Sin embargo, el análisis detalla que la esperanza de vida saludable —el periodo que un individuo puede esperar vivir en buenas condiciones físicas— muestra una recuperación más pausada al situarse en 62,8 años, por debajo de los 63,2 años medidos en 2019.

Nuevos escenarios en la mortalidad global

En el plano de la mortalidad general, el informe de la OMS constata un cambio significativo respecto a los años más críticos de la emergencia sanitaria. Mientras que la covid-19 llegó a posicionarse en el informe correspondiente a 2021 como la segunda causa de defunción en el planeta, en la actualidad el virus ya no figura dentro del grupo de las diez principales causas de muerte.

El listado de los motivos principales de defunción continúa liderado por las enfermedades cardiovasculares, que concentran aproximadamente 9,5 millones de fallecimientos cada año en todo el mundo.