La emblemática montaña rusa X2, ubicada en el parque Six Flags Magic Mountain de California, ha sido clausurada de forma definitiva tras acumular más de un centenar de denuncias por lesiones cerebrales graves en sus usuarios. Considerada durante años como uno de los desafíos más extremos del mundo, la atracción combinaba una caída inicial de 66 metros en un ángulo casi vertical, vagones que alcanzaban los 122 kilómetros por hora y cerca de 1,1 km de recorrido con asientos que giraban 360 grados sobre su propio eje. Desde su reapertura en 2008 bajo este formato, más de 16 millones de personas se habían subido a sus vagones.
Testimonios de gravedad y debate médico
La decisión de retirar la atracción se precipitó tras la publicación de un reportaje que sacó a la luz testimonios de afectados que sufrieron hemorragias cerebrales, hematomas subdurales y lesiones traumáticas severas tras el recorrido. Entre los casos documentados figuran pacientes que requirieron cirugías complejas, largos periodos de coma y procesos de rehabilitación muy duros debido a las intensas sacudidas experimentadas en la estructura.
Ante la escalada de reclamaciones y el respaldo legal de bufetes especializados, los directivos del parque anunciaron la jubilación definitiva de la estructura. Si bien la empresa insiste en que la montaña rusa cumplía rigurosamente con las normativas técnicas y que los visitantes aceptaban los riesgos inherentes especificados en la entrada, los afectados y la comunidad médica han puesto sobre la mesa la necesidad de revisar los límites de aceleración y fuerza a los que se somete a los usuarios en las atracciones modernas.



