No es la primera vez que un estudio desmitifica las supuestas propiedades beneficiosas del alcohol para la salud y probablemente no sea la última. Hace unos meses The Lancet, una revista médica británica, ya se hizo eco de un estudio que recogía más de 20 años de investigación y evidencias científicas en lo que supone el mayor ejercicio de análisis efectuado hasta la fecha sobre las consecuencias del consumo de alcohol.
Su conclusión fue: el consumo de bebidas alcohólicas causa una pérdida sustancial de salud, traducida de diferentes formas, en todo el mundo.
«Los riesgos para la salud asociados con el alcohol son muy grandes. Nuestros hallazgos son consistentes con otras investigaciones recientes, que encontraron correlaciones claras y convincentes entre beber y la muerte prematura, el cáncer y los problemas cardiovasculares. El consumo de cero alcohol minimiza el riesgo general de pérdida de salud», apuntaba la autora principal del estudio, Emmanuela Gakidou.
Una nueva investigación publicada en el prestigioso medio confirma que no hay dosis segura para el consumo de alcohol, lo que hace saltar por los aires el mito de que una ingesta moderada es beneficiosa para nuestro organismo. El trabajo fue centrado en la población asiática descarta que una o dos bebidas alcohólicas al día protejan contra el accidente cerebrovascular.
