Fenahoven aseguró que la infraestructura hotelera en La Guaira no reúne condiciones para funcionar como refugio temporal. En el litoral central hubo un colapso total y el resto quedó con cierre…
Las estructuras hoteleras afiliadas a la Federación Nacional de Hoteles de Venezuela (Fenahoven) en el estado La Guaira no presentan condiciones técnicas de habitabilidad para operar como albergues o refugios temporales tras los terremotos del pasado 24 de junio.
Colapso y cierre técnico en el litoral central
Durante una entrevista en Fedecámaras Radio, el presidente del gremio, Alberto Vieira, detalló que los establecimientos ubicados en el litoral central sufrieron un impacto severo en sus plantas físicas.
Según explicó, se registró el colapso total de una edificación y el cese de operaciones por cierre técnico en el resto de los hoteles y posadas de sus agremiados en la entidad costera.
En La Guaira, agregó, las estructuras se encuentran comprometidas en su totalidad, lo que inhabilita tanto a las grandes cadenas hoteleras como a las pequeñas posadas turísticas para recibir huéspedes o familias damnificadas.
Las fisuras menores en la Gran Caracas
La evaluación preliminar de la infraestructura de alojamiento en la región centro-norte del país mostró un comportamiento desigual según la localización de los inmuebles.
En la Gran Caracas, el reporte gremial señaló únicamente afectaciones menores, caracterizadas por grietas superficiales y fisuras arquitectónicas en establecimientos ubicados en Los Palos Grandes y Altamira.
En esos centros, el gremio avanza en auditorías y coordinaciones técnicas con los cuerpos de bomberos y empresas de ingeniería civil para emitir las certificaciones de seguridad correspondientes.
La reconstrucción dependerá del financiamiento
Vieira subrayó que el desafío inmediato para el sector hotelero, una vez superada la fase de emergencia humanitaria, será estrictamente financiero y estará centrado en obtener capitales para restaurar los inmuebles.
Para abordar esa etapa, Fenahoven contempla mesas de trabajo sectoriales con el ente rector del turismo, acercamientos con delegaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y organismos multilaterales, y la formalización de prestadores de servicios turísticos independientes para unificar la vocería técnica.