El manejo de la crisis de Venezuela debería encaminarse por la vía del derecho internacional, según un planteamiento que apuesta por una respuesta multilateral ante el deterioro del país. La propuesta parte de la idea de que América Latina debe abandonar la pasividad y no esperar que Estados Unidos resuelva por sí solo una situación que, de acuerdo con este enfoque, se agrava cada día.
Una sesión extraordinaria de la OEA
Entre las medidas sugeridas destaca la convocatoria urgente de una sesión extraordinaria de la Asamblea General de la OEA, con un solo punto en agenda: la situación de Venezuela. En ese escenario, se plantea presentar un proyecto de resolución que fije, primero, la fecha de la elección presidencial y, al mismo tiempo, la de la Asamblea Nacional.
La propuesta también contempla que esos comicios sean organizados por la OEA y la ONU, y que el proceso esté encabezado por un representante del secretario general. El objetivo sería darle a la transición un marco internacional que permita ordenar la ruta política y reducir los márgenes de conflicto en un contexto de alta tensión institucional.
Misión de paz y reglas para el interinato
El esquema incluye además el despliegue de una misión de paz por cinco años renovables. A esa presencia internacional se sumarían parámetros específicos para el interinato y para los contratos internacionales que se suscriban durante ese período.
