Donald Trump volvió a poner a Venezuela en el centro de su discurso al hablar, el 16 de julio, de supuestos fraudes electorales en Estados Unidos y en el país suramericano. Sin embargo, el informe de la CIA que citó no confirma una manipulación electrónica a gran escala.

La CIA no respalda la tesis de Trump

Trump aseguró que documentos desclasificados de la CIA muestran un plan de los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro para manipular resultados entre 2004 y 2020. Pero el reporte más bien advierte que no hay evidencia definitiva de fraude electrónico a gran escala y concluye que ni el Gobierno venezolano ni el sistema de automatización de resultados Smartmatic podían alterar elecciones fuera de Venezuela, en especial en Estados Unidos.

En la pieza se afirma, además, que sí hubo vulnerabilidades como control del CNE, cooptación y presión para obtener votos a favor, pero no la manipulación electrónica que Trump denunció.

El mensaje apunta a su base electoral

La lectura de analistas venezolanos es que el discurso busca reforzar a los republicanos en las elecciones de medio término previstas para noviembre. Jesús Castellanos Vásquez sostuvo que Trump intenta mostrar vulnerabilidad del sistema electoral estadounidense y ganar legitimidad frente a lo que considera un fraude en 2020.

Puerta Riera coincidió en que el mensaje está dirigido a su base política y explicó que los comicios de medio término responden sobre todo a asuntos domésticos, como el costo de la vida, los combustibles y el Congreso.

Trump también ha presionado al Congreso para aprobar un proyecto de ley electoral que frene el voto por correo y exija prueba documental de ciudadanía e identificación con fotografía. Mientras tanto, el propio mensaje sobre Venezuela quedó registrado en un video difundido en redes sociales:

Castellanos Vásquez recordó que en Venezuela el chavismo ha recurrido a otras herramientas para sacar ventaja en procesos electorales, como inhabilitaciones políticas y control institucional, más allá del voto electrónico.

Venezuela quedó como ejemplo político, no como prueba

El texto sostiene que en la elección presidencial de 2020 Trump denunció fraude tras perder ante Joe Biden, y que ahora usa el caso venezolano para sembrar dudas sobre la confiabilidad del sistema. A juicio de Puerta Riera, el impacto podría sentirse dentro de Estados Unidos si la estrategia logra desmovilizar a votantes independientes y demócratas, aunque también podría generar desconfianza entre sus propios simpatizantes.

En esa línea, los analistas citados en la nota concluyen que el país quedó como un recurso político para la campaña discursiva de Trump, pero no como evidencia que sustente su denuncia de fraude electrónico masivo.