La polémica por un envío de ayuda humanitaria desde Panamá derivó en un choque verbal entre el alcalde de la Ciudad de Panamá, Mayer Mizrachi, y el dirigente chavista Diosdado Cabello, luego de que el panameño denunciara que parte de las donaciones no estaba en La Guaira, sino en Maturín, en el estado Monagas.

El envío incluía 40 toneladas de insumos médicos y alimentos no perecederos, además de rastreadores AirTags colocados para seguir el destino de los paquetes y rendir cuentas a los ciudadanos que colaboraron con las donaciones.

Mizrachi dijo que siguió la ruta de las donaciones

Mizrachi explicó que los rastreadores fueron puestos en distintos insumos, “desde una caja de pañales, en botellas de agua hasta en una caja de detergentes”, con el fin de comprobar que la ayuda llegara a quienes más la necesitaban.

Días después, el alcalde publicó un video en sus redes sociales en el que aseguró que parte de las donaciones no se encontraba en La Guaira, sino en Maturín, a unos 500 kilómetros de la zona cero.

Cabello respondió con descalificaciones personales

Las declaraciones de Mizrachi incomodaron a Cabello, quien rechazó lo que calificó como “vulgares, miserables declaraciones del alcalde de Panamá que le puso un GPS a la ayuda humanitaria”.

Cabello también afirmó que Mizrachi “estuvo preso por peculado y fue denunciado además por fraude”. En 2015, el alcalde de Panamá estuvo detenido seis meses en Cartagena, Colombia, por orden de Interpol, acusado de un presunto fraude contra la administración pública. Tras pagar una fianza de 100 000 dólares quedó en libertad.

La respuesta de Mizrachi no tardó. En otro mensaje, ironizó sobre Cabello y cuestionó: “¿Qué hace la ayuda humanitaria en Maturín?”, al tiempo que defendió la supervisión del envío y dijo que “no está bien que critiquen la ayuda”.

Luego, el alcalde panameño publicó una imagen creada con inteligencia artificial en la que se ve a Cabello rodeado con AirTags y la frase: “Ahora, dilo sin llorar”.