Keiko Fujimori fue proclamada oficialmente por el Jurado Nacional de Elecciones como presidenta electa de Perú, tres semanas después de una de las contiendas más ajustadas de la historia reciente del país. Asumirá el cargo el 28 de julio, tras imponerse en la segunda vuelta del 7 de junio con el 50,135 % de los votos.

Una victoria definida por un margen mínimo

La ventaja de Fujimori fue de 49.641 sufragios sobre el izquierdista Roberto Sánchez. Según el texto, el voto en el extranjero, históricamente favorable al fujimorismo, terminó siendo decisivo para inclinar la balanza.

La campaña cerró una trayectoria electoral que comenzó hace más de una década y que incluyó tres derrotas consecutivas, entre ellas la de 2021, cuando perdió por unos 44.200 votos frente a Pedro Castillo.

Reclamos de fraude y una nueva etapa política

Sánchez, considerado heredero político de Castillo, dijo que no reconocerá el nuevo Gobierno y denunció fraude sin presentar pruebas. Antes de la proclamación, lideró marchas en Lima y presentó una medida cautelar ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la CIDH, para cuestionar el proceso electoral.

Fujimori será la primera mujer elegida por voto directo para gobernar Perú y la novena mandataria desde 2016. Su llegada al poder coincide con una nueva transición política en el país andino, que desde 2016 ha tenido nueve gobernantes entre destituciones, renuncias y crisis institucionales.

La futura presidenta recibió felicitaciones de figuras afines como Javier Milei, José Antonio Kast y Nayib Bukele. Desde Washington, el secretario de Estado Marco Rubio saludó su elección y afirmó que el Gobierno de Donald Trump espera profundizar la cooperación en seguridad, inversión y comercio.