Argelia registró una participación provisional de apenas 20,79% en las elecciones legislativas celebradas el jueves, una cifra que perfila un récord histórico de abstención de casi 80% y profundiza el desapego ciudadano hacia las urnas.
Un voto sin entusiasmo
Los datos fueron divulgados tres horas después del cierre de los centros de votación, mientras la cobertura de Jeune Afrique describía colegios electorales vacíos en el centro de Argel durante la tarde. Hasta el mediodía del viernes, la Autoridad Nacional Independiente para las Elecciones, un organismo designado por el jefe del Estado, todavía no había revisado las cifras oficiales.
La escasa afluencia se produjo en unos comicios en los que, previsiblemente, el Frente de Liberación Nacional y sus aliados conservarán la mayoría parlamentaria. También se espera que mantengan representación minoritaria algunas fuerzas de oposición tolerada, como el Frente de Fuerzas Socialistas y la Reagrupación por la Cultura y la Democracia.
En paralelo, los aspirantes vinculados al Hirak, el movimiento de protestas populares que sacudió al país en 2019, fueron apartados de las listas por la ANIE. La exclusión de más de 1.700 candidatos, en su mayoría de partidos opositores, se produjo mediante un procedimiento administrativo que el poder presentó como parte de una campaña para “moralizar la vida pública”, según informó El Moudjahid.
