Colombia se incorporó a la tendencia de avance de la derecha y la extrema derecha en América Latina tras la ajustada victoria presidencial de Abelardo de la Espriella, conocido como El Tigre, quien hizo campaña con un discurso de ruptura frente a la clase política tradicional.
Un triunfo que sorprendió los pronósticos
De la Espriella, que asegura encomendarse solo a “Dios” y al “Pueblo”, afirmó tras imponerse en la primera vuelta que su resultado representa “la derrota total de los políticos de siempre, de los partidos de siempre”. Su ascenso tomó por sorpresa a buena parte de los análisis y previsiones previas a la elección.
Con su victoria, Colombia pasó a engrosar la lista de países de la región donde la derecha y la extrema derecha han ganado espacio en distintas versiones políticas durante los últimos tres años. En ese período, esa tendencia se ha impuesto en 12 elecciones en América Latina.
El resultado refuerza un patrón regional que ha venido marcando el escenario electoral latinoamericano, con candidaturas que se presentan como ajenas al sistema tradicional y que capitalizan el rechazo a los partidos y figuras políticas de siempre.
