Keir Starmer convocó una competencia interna por el liderazgo del Partido Laborista que comenzará el 9 de julio, cuando se abra el plazo para la presentación de candidaturas. Quien aspire a dirigir la formación y, eventualmente, ocupar el cargo de primer ministro del Reino Unido deberá reunir apoyos parlamentarios, territoriales y de organizaciones afiliadas para avanzar en la contienda.
Requisitos para aspirar
Los candidatos tendrán una semana, a partir de esa fecha, para formalizar su postulación. En ese lapso deberán presentar su nombre acompañado por el respaldo de 20% de los diputados del grupo parlamentario laborista, lo que equivale a 80 firmas, además de la propia.
A ese requisito se suman el apoyo de 5% de las agrupaciones de distrito electoral del partido y el respaldo de tres organizaciones afiliadas al laborismo. De esas tres, al menos dos deben ser sindicatos.
Una contienda con varias barreras de entrada
El procedimiento establece, así, un sistema de filtros que obliga a cada aspirante a demostrar respaldo tanto entre los legisladores como en la estructura territorial y sindical del partido. Con esas condiciones, el proceso interno quedará abierto desde el 9 de julio y definirá quiénes podrán competir por la dirección laborista.
