Estados Unidos considera que Venezuela puede convertirse en una pieza clave para desplazar a Oriente Medio como principal centro petrolero mundial, según afirmó el secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, durante las reuniones de Energía del G20 celebradas en Texas.
Un cambio en el tablero geopolítico
Durante los encuentros en Houston, Burgum señaló que la presencia de una delegación venezolana —encabezada por la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao— refleja un cambio en el centro geopolítico del petróleo. El funcionario indicó que este centro podría trasladarse desde Oriente Medio hacia el hemisferio occidental ante las preocupaciones persistentes por posibles interrupciones del suministro en territorio mediooriental.
Aunque Caracas no forma parte del G20, los representantes nacionales participan activamente en actividades y reuniones bilaterales en territorio estadounidense, consolidando un nuevo acercamiento diplomático y energético.
Inversión extranjera y producción
Este acercamiento se materializa pocas semanas después de la firma de un acuerdo petrolero entre Caracas y Washington. Dicho pacto establece la participación de capital estadounidense en una porción de la producción de diversos yacimientos venezolanos, además de abrir las puertas a nuevas inversiones de compañías internacionales.
Firma de la talla de Chevron y Eni ya han hecho públicos sus planes de expansión en el país sudamericano, mientras las autoridades locales buscan atraer de manera activa tanto capital como tecnología avanzada para incrementar la extracción de crudo y reforzar el papel estratégico que Washington busca otorgarle al sector energético venezolano.
