Sophia Amoruso comenzó su camino en el mundo empresarial casi por accidente, impulsada por su aversión al sistema laboral tradicional y a las reglas impuestas. Antes de fundar la exitosa marca de ropa Nasty Gal, la empresaria sobrevivía haciendo autostop, robando libros y rebuscando comida en contenedores de basura. Su incursión en las ventas comenzó en eBay en 2006, un espacio donde empezó a comercializar prendas vintage que encontraba revisando pertenencias y que estilizaba con la ayuda de amigas con una estética rompedora y callejera.
Claves

- —Sophia Amoruso inició el negocio vendiendo ropa vintage en eBay en 2006.
- —Nasty Gal se convirtió en la empresa minorista de mayor crecimiento en Estados Unidos en 2012.
- —La marca fue adquirida por el grupo Boohoo tras declararse en bancarrota.
El modelo de negocio escaló con una rapidez inusitada. Durante el primer año y medio, Amoruso se encargaba de todo el proceso de manera solitaria: desde la selección de las prendas y la toma de fotografías hasta la redacción de las descripciones y los envíos. La conexión emocional con una comunidad de clientas que se identificaban con su propuesta estética y su filosofía de empoderamiento, plasmada posteriormente en su libro #GIRLBOSS, propulsó las ventas de manera exponencial durante sus primeros años de operación.

El salto al capital riesgo y los problemas de escala
El punto de inflexión que comenzó a desestabilizar la compañía llegó cuando un fondo de capital riesgo valoró Nasty Gal como si se tratara de una empresa tecnológica y aportó financiamiento para acelerar su expansión. Según relata la fundadora, los negocios de moda no están preparados para escalar bajo los mismos parámetros que las firmas digitales de alto vuelo, lo que generó un desajuste entre las expectativas de los inversores y la realidad operativa de la empresa.

A medida que la estructura interna comenzó a tambalearse y los ingresos descendieron, la imposibilidad de cumplir con los pagos a los proveedores obligó a la dirección a frenar las operaciones y cerrar el negocio. En febrero de 2017, el grupo de moda rápida Boohoo adquirió la propiedad intelectual y la base de datos de clientes por US$20 millones, dejando atrás la estructura operativa anterior y la plantilla de trabajadores.
Nuevos proyectos tras la tormenta
Tras su salida de la dirección ejecutiva de Nasty Gal, Amoruso continuó su trayectoria en el ámbito editorial y de medios con iniciativas como Girlboss Media. Y desde 2023 dirige un pequeño fondo de capital riesgo llamado Trust Fund, respaldado por figuras reconocidas y enfocado en mantener vigente su visión empresarial.
