La demora para resolver tres actas observadas en Lima ya empieza a tensionar la transición municipal. El retraso mantiene pendiente la proclamación de la nueva autoridad y, según dos exfuncionarios electorales, puede afectar la entrega de información, la continuidad de obras y la respuesta ante emergencias vinculadas con el fenómeno de El Niño.
La comisión de transferencia aún no puede instalarse
Fernando Rodríguez Patrón, exdirector de Organizaciones Políticas del Jurado Nacional de Elecciones, sostuvo que el principal problema es la inacción operativa que se produce mientras no se defina la autoridad entrante. Explicó que toda comisión de transferencia debe instalarse legalmente para comenzar a trabajar y que, sin ese paso, se retrasa el acceso a información presupuestal clave para organizar las primeras decisiones de la nueva gestión.
Rodríguez Patrón advirtió además que esa demora puede frenar la continuidad de obras en marcha, como la descolmatación de ríos, las defensas ribereñas y la colocación de mallas protectoras en distintas zonas de Lima.
También alertó sobre un posible desabastecimiento o una parálisis contractual en servicios municipales. Entre los contratos que mencionó figuran limpieza pública y serenazgo, además de otros servicios esenciales para la ciudad.
“Esto interrumpe la renovación de contratos esenciales como limpieza pública, serenazgo y otros. Esto amenaza con dejar desatendidas las necesidades de la ciudad en plena emergencia climática”, refirió.
Asimismo, alertó que la demora también impedirá articular de manera coherente e inmediata los fondos de contingencia asignados para mitigar el impacto del fenómeno El Niño. Esto dejaría a la nueva administración sin capacidad de respuesta rápida durante sus primeras semanas de gestión.
Riesgos sobre obras, presupuesto y emergencia climática
Alexandra Marallano, exsecretaria general del Jurado Nacional de Elecciones, afirmó que la demora en la proclamación sí repercute en los plazos de transferencia. Señaló que el procedimiento es supervisado por la Contraloría General de la República, que fija mediante directivas los pasos y tiempos que deben cumplirse.
“Toda demora trae consecuencias negativas. Se dejarán de hacer cosas programadas o si se hacen correrán el riesgo de que no se obtenga los resultados pensados. Si hablamos de un proceso electoral, estas demoras sí importan”, indicó.
La exfuncionaria sostuvo que el problema podría ir más allá del trámite administrativo y afectar la gestión de recursos en los próximos meses, cuando se prevé una temporada crítica por los efectos del fenómeno de El Niño. Entre los riesgos citó una eventual paralización de obras de prevención y ejecución, así como dificultades para adoptar presupuestos de emergencia.
A ello sumó la necesidad de definir a las personas que estarán al frente de los comités de emergencia locales y regionales, además de los equipos técnicos encargados de la gestión del riesgo de desastres.
“Cuando haya más demora en los problemas de gestión van a hacer que los problemas que sucedan a raíz del fenómeno de El Niño vayan a suceder de una manera apresurada. Hay logística de por medio, una serie de comandos técnicos que se tienen que instalar”, advirtió.
Las tres actas siguen pendientes
Las actas en cuestión corresponden a las mesas de sufragio de Villa María del Triunfo, Comas y Santa Anita. En los casos de Comas y Santa Anita, los Jurados Electorales Especiales programaron audiencias de recuento de votos para el viernes 6 y el 9 de noviembre, respectivamente.





