Earle Herrera / Profesor / @earleherrera
El jefe de la oposición difiere de uno de los refranes favoritos del ex presidente Luis Herrera, según el cual “perro viejo late echado”. En la política no es así.
No se trata de jugar posición adelantada, sino de picar adelante. El decano de los parlamentarios de América, Ramos Allup, acaba de lanzar su candidatura presidencial para unas elecciones que se celebrarán en 2019, Dios mediante. El jefe de la oposición difiere de uno de los refranes favoritos del ex presidente Luis Herrera, según el cual “perro viejo late echado”. En la política no es así. En este ámbito, al que se echa, lo echan.
Por los 90, el joven Oswaldo Álvarez Paz, luego de ganar las primarias copeyanas y mandar a su viejo mentor, Rafael Caldera, a las duchas (o a la reserva, como amortiguó el propio afectado), se fue a Estados Unidos y se echó a descansar en un spa. Al retornar, el octogenario fundador de Copei se lo había echado y deglutido en caldo de ñame. A Ramos Allup le aterra ese destino, aunque él, en un optimista arrebato de lechina, se autodefinió como “el futuro”.
