Nemesio Montiel Fernández / Antropólogo / [email protected]
Tal como lo he señalado siempre, el colectivo o sociedad wayuu se divide en clanes, linajes o grandes familias matrilineales. En la organización social y parentesco, el linaje, mal llamado casta, es condicionante entre personas y familias. El linaje, una categoría de análisis antropológico, abarca a los parientes maternos en una extensión hasta de 10 generaciones. Los miembros de un linaje se consideran ligados indisolublemente a través de la línea materna. Los hermanos, hermanas, primos, primas, sobrinos, sobrinas, tías, tíos, madre, abuela, bisabuela y otros, forman un determinado linaje que es la unidad fundamental y para los guajiros los miembros de una gran familia. El padre de una familia, forma otro linaje con sus parientes maternos y así sucesivamente.
Entre los miembros de los linajes existe una estrecha solidaridad, lo que hace o afecta a un miembro, responsabiliza a todos. El linaje trasciende en importancia a la familia nuclear, es decir: padre, madre e hijos solteros. Cabe agregar que el tío materno desempeña un rol básico en el linaje, de allí que en la literatura antropológica se hable de un padre cultural para referirse precisamente a dicho tío materno. Los estudios antropológicos sobre la organización social wayuu afirman que por encima de los linajes están los clanes, es decir los clanes se dividen en linajes.
El Sapuana es un clan y puede haber varias grandes familias Sapuana que son los linajes. Ilustramos que hay Sapuana de la Alta Guajira, de la Baja, de Siapana o de Cojoro. Las concepciones wayuu sobre los orígenes hablan de un tótem simbólico y en este caso de los Sapuana son el alcaraván y el araguato.